El aceite
de soja causa cambios genéticos en el hipotálamo
Un estudio
muestra que el aceite comestible más consumido en Estados Unidos
podría afectar al sistema nervioso
Comer aceite
de soja ya se ha relacionado con la obesidad y la diabetes [1]. Ahora,
una nueva investigación de científicos de la Universidad
de California Riverside muestra que el aceite de soja también
podría afectar negativamente a ciertas condiciones neurológicas
[2].
El estudio
también desmiente las afirmaciones publicitarias de que la llamada
la soja Plenish es más saludable. Este un aceite de soja transgénica,
lanzada por DuPont en 2014, diseñada para tener bajos niveles
de ácido linoleico y genera menos grasas trans durante la cocción.
El aceite
de soja se usa para freír comida rápida, se agrega a los
alimentos envasados y ultra-procesados, y sirve como alimento para el
ganado. Es el aceite comestible más ampliamente producido y consumido
en los Estados Unidos, según el Departamento de Agricultura de
los Estados Unidos.
Un nuevo
estudio, publicado en la revista Endocrinology, comparó ratones
alimentados con tres dietas diferentes con alto contenido de grasa:
aceite de soja "convencional" (es decir, alto en ácido
linoleico), aceite de soja Plenish y aceite de coco. También
hubo una dieta adicional de control baja en grasas.
Los investigadores
no definen el aceite de soja "convencional" en su documento,
pero es casi seguro que se deriva de la soja RoundupReady, ya que alrededor
del 94% del cultivo de soja en Estados Unidos es de este tipo.
Los investigadores
realizaron un análisis transcriptómico, un tipo de análisis
molecular que analiza la expresión génica en los cuatro
grupos de animales objeto de experimentación.
Los investigadores
encontraron efectos pronunciados en el hipotálamo, donde tienen
lugar una serie de procesos neuronales críticos.
Los resultados
mostraron diferencias significativas entre los grupos alimentados con
aceite de coco y dietas bajas en grasas; con el grupo de animales expuestos
a dietas con base de aceite de soja.
Los investigadores
encontraron que, en los dos grupos de animales alimentados con dietas
con base de a soja, hubo desregulación significativa de más
de 100 genes hipotalámicos, incluidos aquellos involucrados en
vías neuroquímicas y neuroendocrinas y trastornos metabólicos
y neurológicos.
"El
hipotálamo regula el peso corporal, mantiene la temperatura corporal,
es fundamental para la reproducción y el crecimiento físico,
y en las respuesta frente al estrés", dijo Margarita Curras-Collazo,
autora del artículo.
El equipo
determinó que varios genes en ratones alimentados con aceite
de soja no funcionaban correctamente. Uno de esos genes produce la llamada
hormona del "amor", la oxitocina. En ratones alimentados con
los dos tipos de aceite de soja, los niveles de oxitocina en el hipotálamo
disminuyeron.
El equipo
de investigación cree que su descubrimiento podría tener
ramificaciones no solo para el metabolismo energético, sino también
para la función cerebral adecuada y enfermedades como el autismo
o la enfermedad de Parkinson. Sin embargo, es importante tener en cuenta
que no se hicieron pruebas específicas que muestren que el aceite
de soja cause estas enfermedades.
Un estudio
separado de investigadores de UCR encontró en 2015 que el aceite
de soja induce obesidad, diabetes, resistencia a la insulina e hígado
graso en ratones [3]. Luego, en un estudio de 2017, el mismo grupo encontró
que, el aceite de soja genéticamente modificado para tener bajos
contenidos de ácido linoleico, induce menos a la obesidad y a
la resistencia a la insulina [4].
Con respecto
al nuevo estudio sobre los efectos cerebrales, el equipo de investigación
aún no ha identificado qué productos químicos en
el aceite son responsables de los cambios que encontraron en el hipotálamo.
Pero han descartado a dos candidatos: no es ácido linoleico,
ya que el aceite transgénico con bajo contenido de ácido
linoleico también produjo alteraciones genéticas; ni es
el estigmasterol, un químico similar al colesterol que se encuentra
naturalmente en el aceite de soja.
Identificar
los compuestos responsables de los efectos negativos es un área
importante para la investigación futura del equipo.
"Si
hay un mensaje que quiero que la gente se lleve, es este: es necesario
reducir el consumo de aceite de soja", dijo Deol, coautor del artículo.
El equipo
de investigación aclara que los hallazgos de esta investigación,
solo se aplican al aceite de soja, no a otros productos de soja, ni
a otros aceites vegetales.Mirando
el panorama general, el nuevo estudio tiene una lección para
aquellos que se entusiasman con los alimentos transgénicos, manipulados
para ser mejores nutricionalmente: un perfil nutricional saludable debe
definirse de manera integral, no solo observando uno o algunos nutrientes.
Es contraproducente diseñar un alimento para que sea saludable
para el corazón, si es probable que dañe la función
cerebral.
Notas
[1] Costa CA, Carlos AS, dos Santos Ade S, Monteiro AM, Moura EG, Nascimento-Saba
CC. Abdominal adiposity, insulin and bone quality in young male rats
fed a high-fat diet containing soybean or canola oil. Clinics 2011;66(10):1811-1816.
Deol P, Fahrmann
J, Yang J, Evans JR, Rizo A, Grapov D, Salemi M, Wanichthanarak K, Fiehn
O,Phinney B, Hammock BD, Sladek FM. Omega-6 and omega-3 oxylipins are
implicated in soybean oil-induced obesity in mice. Sci. Rep. 2017;7(1):12488.
Deol P, Evans
JR, Dhahbi J, Chellappa K, Han DS, Spindler S, Sladek FM. Soybean oil
is more obesogenic and diabetogenic than coconut oil and fructose in
mouse: potential role for the liver. PLoSOne 2015;10(7):e0132672. https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0132672
Mamounis
KJ, Yasrebi A, Roepke TA. Linoleic acid causes greater weight gain than
saturated fat without hypothalamic inflammation in the male mouse. J.
Nutr. Biochem. 2017;40:122-131.
[2] Deol
P et al. Dysregulation of hypothalamic gene expression and the oxytocinergic
system by soybean oil diets in male mice. Endocrinology 2020:bqz044.
https://doi.org/10.1210/endocr/bqz044
[3] Deol P et
al. Deol P, Evans JR, Dhahbi J, Chellappa K, Han DS, Spindler S, Sladek
FM. Soybean oil is more obesogenic and diabetogenic than coconut oil
and fructose in mouse: potential role for the liver. PLoS One 2015;10(7):e0132672.
https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0132672
[4] Deol
P, Fahrmann J, Yang J, Evans JR, Rizo A, Grapov D, Salemi M, Wanichthanarak
K, Fiehn O, Phinney B, Hammock BD, Sladek FM. Omega-6 and omega-3 oxylipins
are implicated in soybean oil-induced obesity in mice. Sci. Rep. 2017;7(1):12488.
El nuevo estudio
completo (en ingles) se lo encuentra aquí: PoonamjotDeol et al
(2020). Dysregulation of hypothalamic gene expression and the oxytocinergic
system by soybean oil diets in male mice.) Endocrinology.doi.org/10.1210/endocr/bqz044
https://academic.oup.com/endo/article/161/2/bqz044/5698148
GM
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