Los
cultivos de maíz y algodón BT pierden su poder en Estados
Unidos
Algunos de
los productos biotecnológicos más populares (plantas de
maíz y algodón que han sido modificadas genéticamente
para defenderse de los insectos) están fracasando. Los científicos
dicen que el problema se debe a que los agricultores adoptaron de manera
masiva estos cultivos, y ahora son ineficientes.
A partir
de finales de la década de 1990 la gran mayoría de productores
de maíz y algodón en Estados Unidos adoptaron los cultivos
Bt (con resistencia a ciertos insectos / plagas) cuyo transgén
proviene de una bacteria que vive en el suelo, llamada Bacillusthuringiensis,
que es venenosa para la etapa larvaria de algunas de las principales
plagas de insectos de estos cultivos en Estados Unidos, como el gusano
de la raíz del maíz y el gusano del algodón.
En un inicio
los cultivos Bt trajeron beneficios a los agricultores de algodón
y maíz porque se redujo el uso de productos químicos,
la venta de insecticidas cayó en picada, dijo David Kerns, entomólogo
de la Universidad Texas A&M, hablando de los productores de algodón.
Agricultores
como Jonathan Evans en Carolina del Norte les gustaba el algodón
Bt porque facilitaba la agricultura. “Siempre es mejor para la
planta protegerse a sí misma, que para nosotros tener que salir
y rociar para el gusano”, dice. “Se pueden cultivar muchas
más acres con mucho menos equipamiento”.
Ahora todos
los cultivos Bt están perdiendo su poder. Han surgido nuevas
cepas de gusanos de la cápsula, gusanos de la raíz y otras
plagas que pueden alimentarse de plantas Bt sin morir. David Kerns dice
que algunos agricultores están bastante enojados por eso, porque
están pagando por una tecnología y todavía tienen
que fumigar.
La situación
actual se complica por el hecho de que las empresas de biotecnología
han desplegado cerca de una docena de genes Bt ligeramente diferentes,
dirigidos a una variedad de insectos. En muchos casos, los insectos
han desarrollado resistencia a algunas proteínas Bt, pero no
a otras, y la prevalencia de insectos resistentes a Bt varía
de un lugar a otro. “El impacto puede ser irregular, pero cuando
está ahí, es grande”, dice Julie Peterson, entomóloga
de la Universidad de Nebraska. “Si usted es el agricultor que
termina con todo su maíz tirado en el suelo porque las raíces
se han alimentado completamente de los escarabajos gusanos de la raíz,
eso es un gran impacto para usted”.
Los científicos
han advertido durante mucho tiempo sobre este riesgo. Han estado involucrados
en una discusión de larga data con las empresas que venden semillas
transgénicas Bt, como Monsanto, que ha sido adquirida por Bayer.
Incluso antes
de que Monsanto comenzara a vender los primeros cultivos Bt, científicos
independientes presionaron a la Agencia de Protección Ambiental
(EPA) para limite la cantidad de tierra que los agricultores podían
dedicar a los cultivos Bt. Si estos cultivos se plantaran en todas partes,
argumentaron los científicos, se crearía una situación
en la que, si unos pocos insectos raros fueran genéticamente
capaces de sobrevivir a las proteínas Bt, serían los únicos
supervivientes, se aparearían rápidamente entre sí
y producirían una nueva cepa de insectos resistentes. Los biólogos
llaman a esto “presión de selección”.
La solución,
dijeron, era el requisito de que los agricultores dedicaran parte de
su tierra a cultivos no Bt. Esto permitiría que sobrevivieran
muchos insectos no resistentes y haría menos probable que los
insectos resistentes raros se aparean entre sí.
La EPA adoptó
esta estrategia, pero los científicos independientes y las empresas
de biotecnología han estado en desacuerdo a lo largo de los años
sobre qué tan grandes deben ser estos refugios. En el caso de
algunos cultivos Bt, como los híbridos de maíz con genes
Bt dirigidos al gusano de la raíz del maíz, los científicos
han instado a la EPA para que exija a los agricultores que dediquen
al menos la mitad de sus campos al maíz no Bt. Las empresas se
opusieron a eso, ya que las ventas de sus productos serían limitadas,
y convencieron a la EPA de que no eran necesarios refugios tan grandes.
Sin embargo,
las advertencias resultaron estar bien fundadas. Durante la última
década, insectos como el gusano de la raíz del maíz,
el gusano del algodón y el gusano cortador del frijol occidental
se han vuelto resistentes a un gen Bt tras otro.
En el caso
del gen Vip3A, que salió al mercado un poco más tarde
y es ligeramente diferente de otros genes Bt, todavía es eficaz
contra muchos insectos, y tiene mucho peso en este momento, pero a los
científicos les preocupa que pronto los insectos desarrollen
resistencia a este gen, por su uso excesivo, especialmente en las zonas
algodoneras del sur de Estados Unidos.
Hace dos
años, un grupo de asesores científicos externos de la
EPA recomendó unánimemente que la agencia prohibiera el
uso de Vip3A en el maíz en el Sur para preservar su efectividad
en el algodón.
La empresa
propietaria del gen Vip3A, Syngenta, argumentó que tal prohibición
no era necesaria ni justa. En su último borrador de documento
sobre el tema, la EPA se alejó de la idea. En cambio, la agencia
propuso una variedad de otras medidas. Incluyen el requisito de que
las empresas planten y controlen “parcelas centinelas” de
cultivos Bt que podrían proporcionar una alerta temprana de la
resistencia a los insectos.
Si esta tendencia
continúa, es posible que todos los genes Bt actualmente en el
mercado dejen de funcionar una década.
Dan Charles
As
Biotech Crops Lose Their Power, Scientists Push For New Restrictions.
NPR – Ciencia.
29 de octubre
de 2020