No
al pan transgénico
Argentina
aprobó el 9 de octubre de 2020 la liberación comercial
de trigo transgénico para su siembra y consumo. Es un evento
de trigo que sus promotores presentan como tolerante a la sequía
(una condición no demostrada) y evitan nombrar que también
es tolerante al herbicida glufosinato de amonio, aún más
tóxico que el conocido glifosato que la OMS declaró
cancerígeno.
Es la primera
vez en el mundo que se aprueba la liberación comercial de trigo
transgénico, uno de los tres cereales básicos para la
alimentación en todo el globo. A la luz de que Argentina es
un gran productor y exportador de trigo y de que las trasnacionales
actuando desde Argentina han sido como aplanadoras en el continente
para imponer legal o ilegalmente cultivos transgénicos, esta
resolución tiene implicaciones para todos y todas, no sólo
en ese país, y requiere de nuestra urgente y masiva oposición
(https://tinyurl.com/no-pan-ogm).
La siembra
y consumo de este trigo significa una fase nueva y brutal de entrada
en la alimentación humana, ya que hasta ahora la gran mayoría
de los cultivos transgénicos se ha dedicado a forraje y usos
industriales. Lamentablemente nos llegan de todos modos como componentes
de muchos alimentos industriales procesados en forma de derivados
de soja, jarabe de maíz de alta fructosa, aceite de canola,
tortillas elaboradas con maíz importado, etcétera. Pero
el trigo transgénico se dirige directamente a la alimentación
humana mediante el consumo diario de panes, pastas, galletas y harinas.
Ningún nivel de consumo de transgénicos ni de agrotóxicos
es aceptable, en este caso significa, además, invadir una gran
cantidad de productos de alimentación humana de alto consumo
diario, con un porcentaje mucho más elevado de transgénicos
y de residuos de un agrotóxico que se considera genotóxico,
neurotóxico y teratogénico (que puede producir deformaciones
en fetos), Lajmanovich et al (https://tinyurl.com/y59avlfd).
Monsanto
intentó la siembra comercial de trigo transgénico en
2004, pero ante la fuerte reacción negativa de productores
canadienses y estadunidenses, que consideraron que dañaría
sus mercados, tuvo que retirarse. Trató de llevar la siembra
a Sudáfrica, que gracias a la oposición de organizaciones
sociales, también lo rechazó. No obstante, las empresas
lograron seguir con siembras experimentales en Norteamérica,
por lo que entre 2013 y 2019 se encontraron varios sitios de contaminación
transgénica de trigo convencional en Canadá y Estados
Unidos, lo cual motivó que países como Japón
prohibieran temporalmente las importaciones. Esos eventos desmienten
la falsa afirmación de la industria de que como el trigo se
autofertiliza, no habría contaminación transgénica
en campo. Se estima que la contaminación podría ser
de uno a 14 por ciento. Pese a ello, México autorizó
entre 2011 y 2018 al CIMMYT a plantar áreas experimentales
de trigo transgénico en sus campos en Tlaltizapán, Morelos.
El evento
de trigo ahora aprobado en Argentina, llamado HB4 (trigo IND-ØØ412-7)
estaba en siembra experimental en ese país y en Uruguay. Fue
parcialmente desarrollado por investigadores universitarios, que lo
patentaron, pero inmediatamente lo licenciaron a la compañía
privada argentina Bioceres, en la que Monsanto (ahora Bayer) tiene
acciones y que tiene vínculos con Syngenta/ChemChina y con
Dow (ahora Corteva).
Esta polémica
decisión fue tomada en primera instancia por la Conabia, organismo
que delibera en Argentina sobre los transgénicos, cuya integración
se mantenía en secreto, hasta que se reveló que tiene
una composición mayoritaria de empresas y multinacionales del
negocio agrobiotecnológico. Como lo señaló el
periodista Darío Aranda, son juez y parte, por lo que las decisiones
siempre favorecen al agronegocio de transgénicos y agrotóxicos
(https://tinyurl.com/conabia-aranda).
No obstante,
debido a la resistencia de los sectores exportadores argentinos, el
Ministerio de Agricultura condicionó la resolución a
la aceptación de este trigo transgénico en Brasil, su
principal importador. En ambos países existe oposición
de sectores industriales que distribuyen y procesan trigo al trigo
transgénico, porque saben que se contaminarán los granos
y procesados, amenazando mercados de exportación/importación,
junto al rechazo de los consumidores (https://tinyurl.com/y26g7puz
y https://tinyurl.com/yy97ehf9).
Las muchas incertidumbres
sobre la ingeniería genética de trigo y el fuerte aumento
de la exposición a glufosinato en países cuya población
está muy castigada por los graves impactos del uso masivo de
agrotóxicos, que acompañan la siembra de transgénicos,
motivó que expertos científicos de Argentina, Brasil
y Uruguay expusieran los riesgos de este nuevo evento, según
sus investigaciones, en una conferencia de la Unión de Científicos
Comprometidos con la Sociedad y la Naturaleza de América Latina
(UCCSNAL, 21/10/20 https://tinyurl.com/uccsnal-trigo-ogm).
Organizaciones
campesinas, redes, movimientos sociales, académicos y colectivos
socioambientales de la región iniciaron una campaña
contra la liberación de trigo transgénico, que expone
de forma clara y resumida 20 razones por las que debemos parar esta
resolución. Es importante para todo el continente apoyar la
demanda, que se puede firmar en https://tinyurl.com/no-pan-ogm
Silvia
Ribeiro
Octubre
2020