La
resistencia de las plagas aumenta en contra de los cultivos transgénicos
Se registran
cada vez más casos de resistencia de los insectos a la proteína
Bt de las plantas genéticamente modificadas para ser protegidas
contra ataques, según un estudio publicado el lunes, 10 de junio
en la revista Nature Biotechnology. Los autores de este trabajo han
revisado 77 estudios realizados en ocho países de los cinco continentes,
a partir de datos extraídos de los campos que albergan cultivos
transgénicos, principalmente maíz y algodón.
Las plantas
se modifican genéticamente para desarrollar una proteína
bacteriana (Bacillus thuringiensis, Bt), tóxica para las plagas.
De los trece tipos de plagas estudiadas cinco especies se volvieron
resistentes en 2011, frente a sólo una en 2005. La plaga se considera
resistente cuando más de 50% de los insectos de u campo han desarrollado
una resistencia. De los cinco insectos resistentes, tres atacan campos
de algodón y dos de maíz.
Una
adaptación inevitable
Tres de los
cinco casos de resistencia han sido identificados en los Estados Unidos,
hogar de la mitad de las superficies modificadas genéticamente
que producen la proteína Bt, los otros dos en Sudáfrica
e India. Otro caso de resistencia fue identificado en los Estados Unidos,
pero menos de 50% de los insectos del campo la han desarrollado.
En este contexto,
los científicos han demostrado que el tiempo de aparición
de la resistencia varía significativamente dependiendo de las
prácticas agrícolas. En el peor de los casos, los signos
de resistencia surgieron después de dos o tres años, mientras
que en otros casos las plantas de OGM seguían siendo eficaces
contra las plagas quince años después.
La diferencia
viene de la práctica o no de "refugios seguros" o parcelas
de plantas no transgénicas plantadas junto a campos transgénicos.
Esta configuración reduce la probabilidad de que dos insectos
se reproduzcan y transmitan el gen resistente a la proteína Bt.
Los autores del estudio creen que la adaptación de las plagas
a las plantas transgénicas Bt es inevitable, pero los refugios
ayudan a reducir su velocidad.
Le
Monde 10/06/2013