El estudio
descubrió:
a) la
inserción de nuevos genes en una planta que utiliza esta bacteria
como vector, lo que puede crea importantes efectos no deseados en
el genoma, pues se identificaron múltiples inserciones genéticas
completas y parciales
b) se detectaron numerosos reordenamientos grandes del genoma de la
planta
c) se identificaron cambios epigenéticos, lo que afecta a la
regulación de los genes.
Todo esto
podría generar una amplia gama de efectos, que van desde el
silenciamiento del transgén introducido, hasta las alteraciones
en función de los sistemas de múltiples genes del huésped.
Es probable
que estos efectos produzcan alteraciones sustanciales en la expresión
génica general y cambios consecuentes en la bioquímica,
la composición y las características de crecimiento
de las plantas transgénicas.
Estos hallazgos
no permitirán a los ingenieros genéticos prevenir el
daño del ADN, sino solo detectar más fácilmente
las líneas en las que causaron daños involuntarios.
Además, el aumento de la eficiencia en la eliminación
de aquellas plantas transgénicas con el daño genético
y / o epigenético más fuera del objetivo no garantizará
un buen rendimiento de los cultivos y la seguridad de los alimentos.
Esto se
debe a que incluso pequeños cambios en la función de
los genes pueden provocar alteraciones impredecibles importantes en
la bioquímica de la planta y, por lo tanto, en su fisiología.
Se necesitan
pruebas genéricas para detectar los efectos tóxicos
inesperados generados durante el proceso de modificación genética,
tanto los que ocurren en los cultivos transgénicos que ya se
cultivan en algunos países del mundo, como aquellos en los
qu se aplican nuevas tecnologías, como es la edición
de genes.
Además,
en el proceso de cultivo de tejidos, que es una parte obligatoria
de todos los procesos de ingeniería genética, incluida
la edición de genes, causa mutaciones a gran escala. Así
que las implicaciones del nuevo artículo de los investigadores
de Salk son que las mutaciones inducidas por el cultivo de tejidos,
añadirán más daños a los causados por
el proceso de transformación genética mediado por Agrobacterium.
Fuentes:
Florian Jupe, Angeline C. Rivkin, Todd P. Michael, et al. (2019).
PLOS Genetics18 January 2019 https://doi.org/10.1371/journal.pgen.1007819
https://journals.plos.org/plosgenetics/article?id=10.1371/journal.pgen.1007819
Claire
Robinson (2019). GM Watch