Se
encuentran grandes diferencias fenotípicas entre plantas transgénicas
y no transgénicas
El mito
de la “equivalencia sustancial” entre los cultivos transgénicos
y no transgénicos (llamados “isolíneas”)
han recibido otro duro golpe de la ciencia. Un equipo de investigadores
en la Ciudad de México ha publicado su meta-análisis
de datos genéticos sobre arroz, canola, maíz, girasol
y calabaza. El meta análisis estudió 120 publicaciones
científicas en el período 1990-2017.
La premisa
del estudio del equipo mexicano fue que, el manejo agronómico
de las plantas es una poderosa fuerza evolutiva que actúa sobre
sus poblaciones. La gestión de las plantas cultivadas se lleva
a cabo mediante el proceso tradicional de selección humana
o mejoramiento de plantas y, más recientemente, mediante las
tecnologías utilizadas en ingeniería genética.
A pesar de que la modificación de cultivos a través
de ingeniería genética está dirigida a rasgos
específicos, es posible que otros rasgos no objetivo se puedan
ver afectados por la modificación genética debido a
los complejos procesos reguladores del metabolismo y desarrollo de
las plantas.
Para conocer
su estas afectaciones ocurren, los investigadores analizaron las publicaciones
hechas sobre variedades silvestres, modificadas genéticamente
y no modificadas genéticamente de estos cinco cultivos, en
los que se analizó documentación sobre rasgos fenotípicos
que están potencialmente relacionados con la aptitud para la
misma especie en condiciones comparables. La información fue
analizada para evaluar si los diferentes procesos de modificación
habían influido en el fenotipo de tal manera que causaran diferencias
estadísticas en el estado de los rasgos fenotípicos
específicos o la agrupación de los organismos según
su origen genético [silvestre, domesticado con ingeniería
genética ( domGE), y domesticado sin ingeniería genética
(domNGE)].
El fenotipo
de un cultivo se define por un conjunto de características
expresadas por su código genético. En teoría,
las plantas genéticamente modificadas (GE) mostrarán
cambios fenotípicos sólo vinculados a los rasgos que
los científicos agregaron al organismo genéticamente
modificado (OGM). Sin embargo, la genética es complicada y
a menudo ocurren cambios no previstos.
Los investigadores
querían probar la hipótesis de que, dado que las plantas
transgénicas son una construcción diseñada para
impactar, en muchos casos, un rasgo único de la planta (por
ejemplo, resistencia a lepidópteros), las diferencias fenotípicas
entre domGE y domNGE serían menores (o inexistente) que entre
los parientes silvestres y domesticados (domGE o domNGE).
El metanálisis
sí encontró efectos fenotípicos significativos
y no deseados. De los cinco cultivos analizados en el estudio, el
maíz, la calabaza y el arroz mostraron la mayor variación
entre los cultivares OMG y no OMG. Estos tres cultivos demostraron
una amplia variación en los rasgos relacionados con los días
de floración, el número de semillas / frutos, la altura
de la planta y la viabilidad del polen. De hecho, los investigadores
informan que para los cultivares de maíz, calabaza y arroz
sin OMG y OMG, “casi todos los rasgos analizados difieren estadísticamente”.
El estudio
concluyó que (1) la modificación genética (ya
sea producida mediante reproducción selectiva o por ingeniería
genética) puede rastrearse fenotípicamente cuando se
comparan parientes silvestres con sus parientes domesticados, y (2)
la existencia y la magnitud de las diferencias fenotípicas
entre un cultivo transgénico domesticado y un variedad domesticada
no GM del mismo cultivo, sugieren que hay consecuencias de la modificación
genética, más allá de los rasgos transgénicos
introducidos en la plantas.
Los investigadores
advierten que, dado que la variación fenotípica está
directamente expuesta a la selección natural, incluso las pequeñas
diferencias que no son estadísticamente significativas pueden
tener consecuencias evolutivas para las poblaciones y las especies.
Comentan que vale la pena reflexionar sobre los efectos involuntarios
que pueden tener algunas intervenciones humanas que podrían
reducir nuestras opciones de adaptación en el futuro.
Este último
informe nuevamente nos plantea preguntas sobre la política
oficial del USDA (y de otros países) que afirma que otros que
los transgénicos son “sustancialmente equivalentes”
o “funcionalmente equivalentes” a la isolínea original
no transgénica.
Servicio
de Bioseguridad
Red del Tercer Mundo - 2018-06-29
Fuentes:
Hygeia
Analytics - 30 de mayo de 2018
Hernández-Terán
A., Wegier A., Benítez M., Lira R., and Escalante AE. 2017.
Domesticated, Genetically Engineered, and Wild Plant Relatives Exhibit
Unintended Phenotypic Differences: A Comparative Meta-Analysis Profiling
Rice, Canola, Maize, Sunflower, and Pumpkin. Front. Plant Sci., 05.
https://doi.org/10.3389/fpls.2017.02030
https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fpls.2017.02030/full#B24
Fuente:
http://www.rallt.org/boletin/boletin%20660-760/Bol.754.pdf