Zika
y los transgenicos
El zika y los
verdaderos expedientes x
Herbert
Vargas
El Salvador
La empresa OXITEC con sede en Inglaterra "ofrece" que El Salvador
sea parte de su experimento genético con zancudos modificados
para esterilizar al Aedes Aegypti (especie transmisora del dengue, chikungunya
y zika). El trato de la empresa costaría Usd $2 millones para
su experimento en una población de 5 mil habitantes de una comunidad
marginal. Así lo informó el viceministro Eduardo Espinoza.
Nuestro país a través del ministerio de salud, en apego
al principio precautorio, DIJO NO a ese experimento genético.
¿Por qué?: 1. Porque nuestro país no dispone de
los miles de millones de dólares que se requerirían para
producir y comprarle a OXITEC zancudos genéticamente modificados.
2. Porque El Salvador no es ni será conejillo de indias de ningún
experimento genético que no posea respaldo científico
y 3. Lo más importante, es que es antiético y antihumano
que una empresa británica quiera experimentar sus productos en
población pobre de nuestro país para su lucro.
A todo esto, si las empresas británicas o de cualquier otra potencia
afirman tener capacidad de modificar genéticamente al zancudo
Aedes aegypti y a otras especies animales, también tendrían
capacidad para producir un súper zancudo resistente -o incluso
nuevas enfermedades- considerando que Rusia, Dinamarca y EEUU ya tienen
casos registrados de enfermedades nunca antes vistas en esa parte del
mundo. El zancudo Aedes Aegypti, no sobrevive a climas fríos
por lo que no era posible la transmisión del zika, ni dengue
ni otra enfermedad similar. Ahora la situación parece ser diferente.
La OMS se dispone a declarar "emergencia de salud pública"
por la "explosiva expansión" del zika...como lo hizo
antes por AH1N1 y ébola.
Alguien se frota las manos. Alguien se beneficia. Quien tiene la "solución"
científica o genética a un problema, ¿también
sabe el origen?
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Que hay detrás de la epidemia del zika
RALLT
El articulista Jon Rappoport sostiene que la histeria vende, y que al
momento ésta se centra en el virus del zika.
Los principales postulados del articulista son los siguientes:
1.
Que no existe una prueba científica definitiva que asocie al
virus del Zika con las malformaciones genéticas que se les atribuye.
El autor señala que las técnicas que se han usado al respecto
son muy débiles, pues las pruebas aplicadas a las personas infectadas
no son concluyentes. Señala que en primer lugar, se debe probar
que el virus existe, el que tiene que ser aislado del tejido enfermo
de un portador humano. Ese tejido tiene que ser puesto bajo un microscopio
electrónico, en el que se deberán ver muchos ejemplares
del virus, en este caso del Zika. Las pruebas tienen que ejecutarse
en muchos casos diferentes de humanos sospechosos de llevar el virus,
y estas pruebas tienen que revelar grandes cantidades de Zika en el
cuerpo.
En cuanto a las pruebas de diagnóstico de casos de posibles humanos
infectados se usan la prueba de anticuerpos y el PCR. En cuanto a la
primera técnica, cuando una prueba muestra que los anticuerpos
dirigidos contra un virus específico (como el Zika) están
presentes en el cuerpo, significa que el cuerpo ha estado en contacto
con el virus. El hecho de demostrar que el cuerpo tuvo contacto con
un virus específico, no significa que el paciente está
enfermo o va a enfermar. De hecho hasta el año 1985, una prueba
de anticuerpos positiva era interpretada como que el sistema inmunológico
del cuerpo había encontrado y vencido al virus. Fue a partir
de 1985, que la “ciencia” dio un giro y pasó a interpretar
que un resultado positivo significa que la persona está enferma
o va a enfermar.
Así es como, cuando se “anuncian epidemias”, las
agencias de salud pueden inflar falsamente el número de casos
hasta números sobredimensionados.
En cuanto a la prueba del PCR a pesar de ser una prueba muy sofisticada,
puede producir falsos positivos.
2. Hay un negocio listo para el combate del vector del virus: el mosquito
(Aedes aegypti). Se trata del mosquito genéticamente modificado
de Oxitec, empresa británica relacionada con la Universidad de
Oxford, que hasta el momento lo ha liberado Brasil, Malasia y las Islas
Caimán y Panamá, y está en agenda hacerlo en La
Florida, con el fin de controlar la fiebre del dengue.
A pesar de que aun no se ha demostrado su efectividad en la reducción
de la enfermedad, especialmente en el estado brasileño de Bahía,
donde se han hecho ya liberaciones masivas (800.000 mosquitos transgénicos
por semana), se lo propone como la solución al zika.
El autor recuerda la serie de cuestionamientos que se han tejido en
torno a la liberación de estos mosquitos, por ejemplo la duda
que se cierne en torno a si efectivamente se van reducir las poblaciones
del zancudo, si esta reducción va a significar una disminución
de la enfermedad, tomando en cuenta que hay otros mosquitos que transmiten
el virus del dengue (y del zika) como el mosquito tigre asiático,
que se reproduce mucho más rápido y es extremadamente
agresivo; y los impactos que podrían generar estos mosquitos
en la salud, humana, tema que no ha sido investigado con seriedad.
Añade que dondequiera que se hayan introducido estos mosquitos
transgénicos, o estén a punto de ser introducidos, se
ha hecho sin que la población haya sido consultada, que las decisiones
han sido tomadas por el gobierno y las élites corporativas.
3. Las malformaciones genéticas y microcefalias podrían
estar más relacionados con el uso de plaguicidas que con el zika,
y nos recuerda que Brasil pasó a ser el mayor consumidor mundial
de plaguicidas (entre 2000 y 2012 el uso de pesticidas en Brasil creció
en 162%). Según la Asociación Brasileña de Salud
Colectiva (ABRASCO), el sector de la agricultura brasileña compró
más de 823.000 toneladas de plaguicidas en el 2012. Añade
que hay varias evidencias científicas que asocian a ciertos herbicidas
(como la atrazina por ejemplo), con malformaciones genéticas,
dos herbicidas usados intensamente en Brasil.
Es decir, mientras está comprobado que los pesticidas con atrazina
y glifosato, provocan defectos de nacimiento; esto no se ha demostrado
de manera concluyente para el caso del virus Zika
4. Propone que podría que las malformaciones podrían estar
también relacionadas con la vacuna TDAP (Tosferina, Difteria,
Tétanos). Un estudio publicado en la US National Library of Medicine,
titulado “La tos ferina en niños pequeños: una enfermedad
grave prevenible por vacunación”, dice que “…a
finales de 2014, el Ministerio de Salud de Brasil anunció la
introducción de la vacuna TDAP para todas las mujeres embarazadas
en Brasil”.
Las mujeres embarazadas eran el grupo objetivo. En estos momentos estas
mujeres vacunadas en 2014, están dando a luz a bebés con
cabezas más pequeñas y daños cerebrales.
Barbara Loe Fisher del Centro Nacional de Información sobre Vacunas
dijo que:
“Las compañías farmacéuticas no probaron
la seguridad y efectividad de la vacuna TDAP para mujeres embarazadas,
antes de que las vacunas fueran autorizadas en los EE.UU. y casi no
hay datos sobre las respuestas biológicas inflamatorias o de
otro tipo, que estas vacunas podrían provocar y sobre cómo
podrían afectar al embarazo y al nacimiento”.
5. Describe los titulares sensacionalistas que se están publicando
en relación al zika, generando paranoia en la población,
como los siguientes:
Brasil
envía 200.000 soldados para detener la propagación de
Zika”
“Manténgase
alejado de Río si está embarazada”
“‘Perdemos
la batalla contra los mosquitos”
“Virus
amenazando dos continentes”
Se advierte a las mujeres embarazadas que no viajen a 22 países
de América Latina y África.
“A
medida que el virus Zika se propaga, El Salvador pide a las mujeres
que no se queden embarazadas hasta el año 2018”:
“La
rápida propagación del virus Zika ha llevado a los gobiernos
latinoamericanos a instar a las mujeres a no quedar embarazadas durante
un máximo de dos años, una precaución extraordinaria
dirigida a evitar los defectos de nacimiento que se creen que están
vinculados a la enfermedad transmitida por mosquitos”.
Relaciona
estos titulares con el hecho de que el próximo año tendrá
lugar en Brasil las olimpiadas, lo que obligará a miles de personas
a vacunarse contra el virus.
Artículo
original (en inglés)