El
patentamiento de "genes climáticos"... y la apropiación
de la agenda climática
fuente:
ETC Group
Communiqué 99
Mayo/Junio de 2008
Las
mayores empresas mundiales de semillas y productos agroquímicos
están acumulando centenares de patentes monopólicas sobre
genes de plantas, que luego pretenden comercializar como cultivos modificados
genéticamente para resistir presiones ambientales tales como
sequía, calor, frío, inundaciones, suelos salinos y otras.
BASF,
Monsanto, Bayer, Syngenta, Dupont y socios de la industria de la biotecnología
presentaron 532 solicitudes de patentes (un total de 55 familias de
patentes) sobre genes llamados “resistentes al clima” en
oficinas de patente de todo el mundo.
Frente
al caos climático y a una profundización de la crisis
alimentaria mundial, los Gigantes Genéticos encabezan una ofensiva
para “venderse” como los salvadores del clima. El énfasis
puesto en los genes llamados “resistentes al clima” es una
excelente oportunidad para promocionar los cultivos transgénicos
como panacea para resolver el problema del cambio climático.
Pero el “arreglo técnico” que suponen las semillas
patentadas no aportará las estrategias de adaptación que
necesitan los pequeños agricultores para lidiar con el cambio
climático. Esas tecnologías de propiedad exclusiva no
harán más que concentrar el poder corporativo, aumentarán
los costos, inhibirán la investigación independiente y
debilitarán aún más los derechos de los agricultores
a conservar e intercambiar las semillas.
La
apuesta de los Gigantes Genéticos es solicitar patentes de amplio
espectro sobre genes relacionados con presiones ambientales –no
solamente sobre una especie única de planta modificada genéticamente
sino también para una secuencia genética sustancialmente
similar en prácticamente todos los cultivos alimentarios transgénicos.
Además de Estados Unidos y Europa, las oficinas de patentes de
los principales países productores de alimentos como Argentina,
Australia, Brasil, Canadá, China, México y Sudáfrica
también están inundados de solicitudes de patentes. Monsanto
(la mayor compañía de semillas del mundo) y BASF (la mayor
firma química del mundo) formaron una sociedad colosal de 1 500
millones de dólares para manipular genéticamente la tolerancia
al estrés en plantas. Juntas, las dos empresas acaparan 27 de
las 55 familias de patentes (49%) identificadas por el Grupo ETC.
IMPACTO
Las
comunidades campesinas del Sur global —las que menos han contribuido
a las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero— están
entre los sectores más amenazados por el caos climático
creado por los países más ricos del mundo.
El
Sur ya sufre la gigantesca huella ecológica de carbono del Norte.
¿Acaso
ahora las comunidades rurales quedarán a merced de la especulación
con el cambio climático? Las patentes amplias que abarcan hasta
los rasgos llamados “resistentes al clima” se están
tragando fondos y recursos que bien podrían destinarse a estrategias
campesinas, asequibles, para la supervivencia y adaptación al
cambio climático.
Después
de décadas de fusiones y adquisiciones en la industria de las
semillas, acompañadas de una sostenida disminución del
fitomejoramiento por parte del sector público, las 10 mayores
compañías de semillas controlan el 57% del mercado mundial
en el rubro.
A
medida que se agrava la crisis del clima existe el riesgo de que los
gobiernos exijan a los agricultores que adopten rasgos biotecnológicos
específicos que se considerarían medidas de adaptación
esenciales.
¿Los
gobiernos se verán presionados a dar a las empresas biotecnológicas
carta blanca para utilizar la ingeniería genética –y
evadir las normas de bioseguridad— como último recurso
para resolver las condiciones climáticas extremas?
ETC GROUP
El
informe completo está en www.etcgroup.org