Resistencia
a los antibióticos y plantas manipuladas genéticamente
por
Richard Caplan 25/11/2002
La
Campaña Alerta contra los Alimentos Manipulados Genéticamente
es una coalición de organizaciones preocupadas por la protección
de los derechos de los consumidores, la salud pública y el ambiente.
En un esfuerzo por generar conciencia en la opinión pública,
la Campaña Alerta contra los Alimentos Manipulados Genéticamente
ha lanzado una campaña en todos los países sobre los riesgos
asociados con los alimentos manipulados genéticamente
Introducción
Los
cultivos manipulados genéticamente fueron lanzados al mercado
en medio de un vacío legislativo. El Congreso de Estados Unidos
nunca aprobó una ley que regulara específicamente esta
nueva tecnología radical. A falta de una legislación referida
directamente a los cultivos manipulados genéticamente, los organismos
federales crearon un marco regulatorio que resultó inadecuado
en varios aspectos. Dicho marco, centrado en gran medida en el Departamento
de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por su sigla en inglés),
la Agencia de Protección Ambiental (EPA) y el Departamento de
Administración de Alimentos y Drogas (FDA), fallaba desde el
inicio. A fines de los 80 el marco regulatorio fue impugnado legalmente
por motivos de interés público, procurando su anulación;
el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito de Columbia
decidió que, si bien el marco regulatorio “no es un modelo
de claridad” permanecería porque era “tan solo un
primer esfuerzo por ayudar a formular las políticas del organismo”.
Sin embargo, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, la
Agencia de Protección Ambiental y la FDA apenas si revisaron
sus reglamentaciones, salvo quizás para atenuarlas.
Es
un hecho indiscutible que quienes impulsan los cultivos manipulados
genéticamente han pedido y han obtenido la posibilidad de autoregularse
básicamente en todos los aspectos de los cultivos manipulados
genéticamente. Y hasta ellos reconocen que la industria ha trazado
su propio camino. La industria ha ejercido una enorme influencia en
el ámbito del gobierno. Como reconoció el ex director
de asuntos de biotecnología de la FDA, “los organismos
gubernamentales de Estados Unidos han hecho exactamente lo que las grandes
empresas de la agroindustria les pidieron y les dijeron que hicieran”
(2). También se ayudaron en buena medida dando pródigas
contribuciones a las campañas de algunos miembros del Congreso
(3). Una de las consecuencias de esa laxitud en la supervisión
es que algunas prácticas potencialmente peligrosas, como la de
la inclusión de genes marcadores con resistencia a antibióticos,
han prosperado sin que mediara el suficiente debate y escrutinio científico
y público.
II.
¿Qué son los genes marcadores con resistencia a antibióticos
y por qué se utilizan?
El
proceso de insertar determinado gen en una planta es rudimentario, fortuito
e indiscriminado. Los científicos no pueden definir con facilidad
dónde se asentará un gen, o incluso si efectivamente ha
logrado incorporarse a la célula de una planta. Hay dos métodos
comunes de inserción de genes. El primero utiliza una “pistola
de genes” que dispara a alta velocidad partículas microscópicas
cubiertas de ADN al organismo deseado. El segundo método utiliza
un tipo de bacteria que lleva adjuntada a ella el gen que interesa transmitir,
para infestarla e insertar de esa manera el gen. Ninguno de los dos
métodos es preciso ya que ambos no ofrecen garantías acerca
de dónde se asentará el gen en el organismo huésped,
y tampoco si el gen de interés ha sido insertado siquiera en
el organismo huésped. Los genetistas utilizan esos métodos
para insertar genes, pero necesitan una herramienta adicional para determinar
si el gen de interés termina finalmente por incorporarse en el
organismo huésped. Como resultado de esa imprecisión,
los científicos utilizan genes marcadores para determinar qué
células vegetales contienen el gen insertado que se quiere transmitir.
El gen marcador es parte de un cassette genético que también
incluye el gen que se quiere transmitir y un promotor potente que funciona
como un “activador” genético. Por ejemplo si una
genetista procura incorporar un gen de pescado en una planta de tomate,
podría tratar de insertar el gen de pescado adjuntado al promotor
y un gen marcador dentro de la planta de tomate mediante una pistola
de genes. Podría determinar si el gen de pescado logró
asentarse en la célula del tomate observando el gen marcador.
Los genes marcadores primarios son o bien de resistencia a antibióticos
o de tolerancia a herbicidas. Cuando se utiliza un gen con tolerancia
a herbicidas como marcador, al medio de cultivo de la planta se le agrega
un herbicida que mata las células de la planta que no incorporaron
el gen marcador con tolerancia a herbicidas, mientras que sobrevivirán
las pocas células que incorporaron el gen. La misma lógica
se aplica para el gen marcador con resistencia a antibióticos.
Cuando se añade antibiótico al medio de cultivo de la
planta, aquél mata a las células de la planta que no incorporaron
el gen marcador con resistencia a antibióticos, y las células
que incorporaron el gen lograrán vivir.
Fuera
del laboratorio, el gen marcador con resistencia a antibióticos
no cumple ninguna función (4). Sin embargo se lo encuentra en
numerosos productos que actualmente están a la venta. El Anexo
A indica cuáles son los cultivos que se comercializan y contienen
genes marcadores con resistencia a antibióticos, y a qué
antibióticos están destinados a ser resistentes.
III.
¿Cuáles son los riesgos para la salud humana de los genes
marcadores con resistencia a antibióticos?
La
principal preocupación por la utilización de genes marcadores
con resistencia a antibióticos es que reducirán la eficacia
de los antibióticos en los seres humanos y en los animales. La
presencia masiva de genes con resistencia a antibióticos en el
ambiente y el suelo, así como en los alimentos ingeridos por
animales y seres humanos, podría transferir la característica
de resistencia a antibióticos rápida y ampliamente. Esto
puede darse a través de una transferencia de genes marcadores
con resistencia a antibióticos a las bacterias presentes en los
intestinos de animales o seres humanos, o a las bacterias presentes
en el ambiente. Muchas bacterias tienen la capacidad de recoger genes
de su entorno y pasarlos a otras especies de bacterias –entre
ellos los genes marcadores con resistencia a antibióticos-. Esos
genes podrían a la larga ingresar en las bacterias que causan
enfermedades, provocando resistencia a los antibióticos y por
lo tanto dificultando su tratamiento.
La
posibilidad de que los genes con resistencia a antibióticos puedan
ser transferidos a las bacterias presentes en el aparato digestivo humano
es real, y recién ahora ha comenzado a ser debidamente investigada.
Investigaciones preliminares indican que, de hecho, puede ocurrir una
transferencia, y se ha encontrado que la boca del ser humano contiene
bacterias capaces de absorber y expresar ADN que contiene genes marcadores
con resistencia a antibióticos (5).
Si bien a menudo se piensa que en condiciones normales el ADN se desintegra
rápidamente en partículas demasiado pequeñas como
para ser funcionales, hay pruebas que muestran posibles absorciones
de ADN. En ciertas condiciones, la alimentación directa de ratones
con ADN libre obtenido de bacteriófagos (virus que infestan a
las bacterias) dio como resultado que ciertas partículas de ADN
quedaron integradas a las células del intestino del ratón
y a otros tejidos (6).
Una prueba importante en este tema la brinda la investigación
llevada a cabo en el Instituto Estatal para el Control de Calidad de
Productos Agrícolas de Wageningen, Holanda. Los científicos
descubrieron que, a diferencia de lo que asegura la industria, los genes
marcadores con resistencia a antibióticos podían saltar
a las bacterias de los intestinos del ganado y crear agentes patógenos
resistentes a antibióticos (7) Su investigación demostró
que el ADN permanece en el intestino y confirma que las bacterias manipuladas
genéticamente pueden transferir sus genes marcadores con resistencia
a antibióticos a las bacterias presentes en el intestino. Según
el organizador de la investigación, “Fue una sorpresa ver
que el ADN persistió tanto tiempo en el colon”. El científico
que diseñó el aparato digestivo controlado por computadora
declaró que, como el ADN tiene una vida media de seis minutos
en el intestino delgado, “Esto permite que esté disponible
para transformar a las células”. Este trabajo añade
peso a los resultados de la Universidad de Leeds, en los que se demostró
que el ADN de una planta sobrevive a un tratamiento suave (8).
Aún
cuando los genes marcadores con resistencia a antibióticos están
destinados a conferir resistencia únicamente a un antibiótico,
la realidad es que también esa resistencia puede extenderse a
otros antibióticos. Los genes de resistencia a la ampicilina
han sufrido mutaciones significativas; el gen causa resistencia no sólo
a la ampicilina sino a una vasta gama de antibióticos, entre
ellos antibióticos clínicamente importantes (9). Según
el Organismo de Normas Alimenticias del Reino Unido, “Si ese tipo
de mutaciones significativas ocurrieron en genes con resistencia a antibióticos
utilizados como marcadores selectivos, que luego fueron transferidos
a los microorganismos de los intestinos, podrían tener consecuencias
para el tratamiento clínico de infecciones graves entre las que
se cuentan la meningitis meningocóccica u otras enfermedades”
(10).
También
está aprobado el uso comercial de los genes con resistencia a
la Kanamicina, a pesar de la preocupación por la reacción
cruzada entre éste y otros antibióticos relacionados.
La Kanamicina es miembro de una familia de antibióticos que incluye
la estreptomicina, la gentamicina y la tobramicina. Los científicos
han demostrado la resistencia cruzada dentro de esta familia de antibióticos,
y los tres antibióticos mencionados son utilizados para el tratamiento
de enfermedades humanas (11). La Kanamicina también tiene una
serie de aplicaciones médicas (12).
El
Comité Asesor de Alimentos y Procesos Nuevos, del Reino Unido
(ACNFP, por su sigla en inglés) se describe a sí mismo
como un “organismo de expertos independientes cuya experiencia
es reconocida en todo el mundo” (13). Monsanto consultó
al referido Comité acerca de su gen aad (aminoglicósido
adeniltransferasa), un gen marcador con resistencia a antibiótico,
y sus posibles riesgos para la salud humana (14). El informe del Comité
critica los argumentos de Monsanto sobre la seguridad del aad en una
serie de aspectos. Cuestiona las conclusiones de Monsanto en determinados
puntos por “estar reñidas con los estudios más recientes”,
y califica como “desatinadas” las extrapolaciones de datos
que hace la compañía. El informe señala que el
riesgo de utilizar el gen aad, si bien es pequeño, “causa
seria preocupación por las consecuencias potenciales, hasta con
riesgo de vida, en el caso de que patógenos humanos, en particular
la Neisseria gonorrhoeae, adquieran el gen aad, que confiere resistencia
a la estreptomicina y la espectinomicina”.
El
informe continúa en un tono de advertencia prudente. Establece
que, si bien la resistencia a la estreptomicina y la espectinomicina
está generalizada (entre otros factores), el ACNFP “está
en desacuerdo con la afirmación de la compañía
de que esto hace seguro el uso del marcador”. De hecho, uno de
los principales patógenos tratados por esos antibióticos
“podría adquirir potencialmente el gen aad de una planta
transgénica durante la infección del sistema digestivo.
Las consecuencias serían graves”. Esto es porque la espectinomicina
se utiliza actualmente para las cepas resistentes de Neisseria gonorrhoeae,
y las enfermedades provocadas por este organismo, tales como la endocarditis,
la artritis séptica, y otras, no podrían ya ser tratadas
con eficacia. Además del riesgo de que los genes marcadores con
resistencia a antibióticos pasen de los alimentos manipulados
genéticamente a las bacterias intestinales, también preocupa
que los genes marcadores con resistencia a antibióticos transmitan
esa resistencia a las bacterias presentes en el suelo. Esas bacterias
podrían, a su vez, transferir los genes con resistencia a otras
bacterias. Algunos científicos han demostrado que los genes con
resistencia a antibióticos del tabaco manipulado genéticamente
pueden sobrevivir en el suelo durante cuatro meses (15). Además,
la investigación ha demostrado que hay una especie de bacteria
del suelo que podría asimilar el rasgo de resistencia a antibióticos
de una remolacha azucarera manipulada genéticamente (16).
IV. Supervisión del gobierno de Estados Unidos, científicos
independientes y la industria sobre el uso de genes marcadores con resistencia
a antibióticos
A.
La Administración de Alimentos y Drogas
La
Administración de Alimentos y Drogas (FDA) pronunció su
primera Declaración de Política con respecto a los alimentos
manipulados genéticamente en 1992 (17). La Declaración
no era una reglamentación y por lo tanto no exigía a los
fabricantes de alimentos manipulados genéticamente requisitos
tales como la realización obligatoria de pruebas de seguridad
antes del lanzamiento del producto al mercado. Sin embargo, se refirió
a la cuestión de utilizar genes marcadores con resistencia a
antibióticos. En 1990 la compañía de biotecnología
Calgene ya había solicitado al organismo que brindara su opinión
asesora sobre el uso del gen con resistencia a la kanamicina en sus
tomates Flavr Savr, así como en otros cultivos. Después
de publicar su Declaración de Política, la FDA no tenía
claro si emitiría una opinión asesora o decidiría
que los genes marcadores con resistencia a antibióticos eran
de hecho aditivos alimenticios, que requerían una petición
de aditivo alimenticio.
En
uno de los apartados de la sección “Temas científicos
relativos a la salud pública” de la Política de
1992 titulado “Marcadores seleccionables con resistencia a antibióticos”,
la FDA discutió en particular el gen con resistencia a la kanamicina
y el tema de los genes marcadores seleccionables en general. El organismo
reconoció que el gen con resistencia a la kanamicina “no
tiene ningún otro propósito útil” fuera del
laboratorio y que los genes marcadores con resistencia a antibióticos
“pueden reducir la eficacia terapéutica del antibiótico
cuando es tomado por vía oral si la enzima del alimento inactiva
el antibiótico” (18). La FDA también reconoció
que sería importante seguir estudiando el tema, lo que aduce
ya está en marcha como resultado de la petición de Calgene.
La
FDA emitió su norma final sobre el gen con resistencia a la kanamicina
el 23 de mayo de 1994 (19). La FDA aceptó el gen como seguro,
basando su decisión en una investigación obsoleta realizada
en 1978 sobre la rápida digestión del ADN, lo que contradicen
investigaciones más recientes descritas anteriormente. El organismo
adujo que “es muy poco probable que el gen [con resistencia a
la kanamicina] pueda trasladarse del genoma de la planta a los microorganismos
del suelo a través de la transferencia horizontal de genes”,
un argumento que también contradice una investigación
más reciente. La norma de la FDA se aprobó a pesar de
las recomendaciones de un Comité Asesor convocado por la FDA
para analizar el tema del gen con resistencia a la kanamicina. Algunos
miembros del comité recomendaron al organismo que, de aprobarse,
todavía no debía considerarse segura la utilización
a gran escala del gen con resistencia a la kanamicina por las reparos
que existen acerca de la transferencia horizontal de genes, y que lo
mejor sería realizar una evaluación cuidadosa en cada
caso. Pero el organismo ha ignorado en gran medida esta advertencia.
La
falta de precaución de la FDA fue completada luego con su decisión
de que, para el gen con resistencia a la kanamicina “no hay necesidad
de establecer una tolerancia para la cantidad [de gen] que será
consumida”. También estableció que “no hay
necesidad de exigir controles de calidad y procedimientos que aseguren
que el grado [del gen]” es bajo. La FDA adujo que el gen no tendría
la capacidad de interferir con antibióticos de uso clínico.
El organismo también consideró que “no es necesario
realizar estudios en animales de los efectos de la ingestión
de [genes con resistencia a la kanamicina] en la eficacia de los antibióticos,
ni tampoco etiquetar de manera especial los alimentos”. El organismo
mostró una seguridad inequívoca de su conclusión
de que “no se comprometerá la eficacia clínica [de
los antibióticos]” (20).
La
última vez que el organismo estudió formalmente este tema
fue en el proyecto de directrices de 1998 denominado “El uso de
genes marcadores con resistencia a antibióticos en plantas transgénicas”
(21) El documento se alinea en términos generales con la posición
anterior del organismo acerca de la utilización de genes marcadores
con resistencia a antibióticos, declarándolos seguros
y con riesgos mínimos, si es que existe alguno. Sin embargo,
el organismo reconoció que si los antibióticos son la
única droga disponible para tratar ciertas enfermedades, las
compañías de la industria biotecnológica no deberían
utilizarlos como genes marcadores. La FDA también declaró
que “es importante considerar la posibilidad de que la resistencia
a los antibióticos en los microorganismos podría esparcirse
a través de la posible transferencia horizontal de genes con
resistencia a antibióticos de las plantas a los microorganismos
presentes en el aparato gastrointestinal o en el ambiente”. El
organismo no tomó ninguna medida con relación a las recomendaciones
de expertos consultados para la preparación del documento, en
especial las recomendaciones de controlar la transferencia de resistencia
a antibióticos y examinar el grado de resistencia a antibióticos
presente en numerosas poblaciones microbianas.
Tal
como se describe en este informe, nuevas investigaciones plantean dudas
acerca de la seguridad que brinda la FDA sobre sus propias políticas.
Resulta interesante que, en diciembre de 1998, un representante del
Ministerio de Agricultura, Alimentos y Pesca del gobierno del Reino
Unido, comentó sobre la política de la FDA y presentó
una serie de riesgos con relación a la utilización de
genes con resistencia a antibióticos, que la FDA no consideró
de manera adecuada (22). La carta dice: “La utilización
generalizada de transgénicos con genes marcadores con resistencia
a antibióticos implicarán una amplificación masiva
de esos genes en la biosfera. Aún cuando esos genes no se expresen,
la amplificación de la escala que ocurrirá cuando se planten
cultivos transgénicos en grandes extensiones de campo significa
que perderá fuerza el argumento sobre el carácter excepcional
de posibles eventos de transferencia”.
B.
Científicos independientes
Fuera
de los laboratorios de las industrias, las comunidades médicas
y de la salud son unánimes en la opinión de que los genes
marcadores con resistencia a antibióticos son innecesarios y
conllevan riesgos. La Asociación Médica Británica,
por ejemplo, estableció claramente que “debería
prohibirse la utilización de genes marcadores con resistencia
a antibióticos en los alimentos modificados genéticamente
ya que el riesgo para la salud humana de la resistencia a antibióticos
es una de las mayores amenazas a la salud pública que enfrentamos
en el siglo XXI” (23). La Asociación Médica Americana,
que ha adoptado una posición decididamente positiva con respecto
a los cultivos manipulados genéticamente, ha reconocido que “la
mayoría de las organizaciones han concluido que ... debería
eliminarse el uso de marcadores que confieren resistencia a los antibióticos
utilizados clínicamente” (24). Una consulta técnica
de la Organización para la Alimentación y la Agricultura
(FAO) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó
que, en el caso de los genes marcadores con resistencia a antibióticos
que confieren resistencia a drogas importantes, “la posibilidad
de transferencia y expresión de esos genes es un riesgo que amerita
que sean evitados en los genomas de los organismos transgénicos
diseminados ampliamente así como en los alimentos e ingredientes
de alimentos transgénicos” (25).
C.
La industria
A
raíz de esta amplia coincidencia entre los profesionales de la
salud, las compañías de la industria de la biotecnología
aplicada a cultivos se comprometieron a eliminar progresivamente los
genes marcadores con resistencia a antibióticos. Sin embargo,
muchas no han cumplido. Las empresas involucradas en la ingeniería
genética emitieron una declaración en 1998 diciendo que
eliminarían “los genes marcadores con resistencia a antibióticos,
toda vez que fuera posible, de la próxima generación de
productos modificados genéticamente” (26). La declaración
anuncia que “se están creando” alternativas al uso
de genes marcadores con resistencia a antibióticos y que “pasarán
algunos años antes de que los productos que se elaborarán
utilizando algunos de esos métodos comiencen a ser vendidos comercialmente,
al menos para el caso de algunos cultivos”. La declaración
no aclara qué es lo que las compañías que trabajan
con ingeniería genética consideran como la “próxima
generación”, ni ofrece indicación alguna de qué
ocurrirá con los productos que ya se comercializan y contienen
genes marcadores con resistencia a antibióticos. Y lo que es
más importante, no reconoce que hace ya cierto tiempo que hay
métodos alternativos disponibles. Varias de las grandes compañías
que realizan investigaciones en torno a plantas manipuladas genéticamente,
conjuntamente con la Organización de la Industria de la Biotecnología,
lanzaron recientemente una campaña multimillonaria de relaciones
públicas con los auspicios del “Consejo para la Información
sobre Biotecnología” (27). En el documento de posición
del Consejo sobre los genes marcadores con resistencia a antibióticos,
la industria ofrece básicamente los mismos argumentos que la
FDA, es decir, que “una serie de investigaciones han concluido
que el uso de marcadores con resistencia a antibióticos es seguro”
(28). Si bien la industria reconoce que la transferencia de genes puede
ocurrir y que el ADN puede no ser degradado totalmente por el sistema
digestivo, el documento de posición describió estos eventos
como poco probables y de escasa importancia. El documento del Consejo
también aduce que ninguno de los genes con resistencia a antibióticos
en uso tiene valor clínico, lo cual quiere decir que, básicamente,
no son significativos desde el punto de vista médico. Este argumento
es discutido y refutado en la Sección III. El documento no cita
ninguna investigación posterior a 1998, ni establece que las
compañías estén eliminando el uso de genes marcadores
con resistencia a antibióticos. Simplemente establece que la
industria “explora opciones de marcadores que no utilicen genes
con resistencia a antibióticos”.
Monsanto
sacó un documento aclarando su posición acerca del uso
de genes marcadores con resistencia a antibióticos en 1999 (29).
La empresa aduce que “en respuesta a la preocupación pública,
Monsanto está trabajando en alternativas a los genes marcadores
con resistencia a antibióticos y métodos para eliminarlos.
Esas tecnologías están en la etapa de investigación
y todavía no son aplicables a los productos comerciales”.
El
autor se puso en contacto por correo electrónico con todas las
compañías que son parte del Consejo para la Información
sobre Biotecnología, involucradas en la producción de
cultivos manipulados genéticamente, así como con muchas
otras compañías más pequeñas. La finalidad
era determinar su utilización de genes marcadores con resistencia
a antibióticos en los cultivos que ya estuvieran comercializando
así como en los productos que estuvieran desarrollando, y sus
opiniones generales sobre el tema de la utilización de genes
marcadores con resistencia a antibióticos. A pesar de sucesiva
llamadas telefónicas y mensajes electrónicos, numerosas
compañías, como Aventis y Monsanto, no respondieron a
las preguntas formuladas. DuPont y Pioneer (ahora ambas de propiedad
de DuPont), por ejemplo, se mostraron más abiertas. Ambas compañías
expresaron un alto grado de escepticismo sobre cualquiera de los peligros
relacionados con los riesgos por el uso de genes marcadores con resistencia
a antibióticos, pero manifestaron que ya habían eliminado
por completo los productos que utilizaban genes marcadores con resistencia
a antibióticos (en el caso de Pioneer) o bien estaban en el proceso
de hacerlo (en el caso de DuPont).
V.
Situación actual
Si
bien algunas compañías dicen que abandonarán el
uso de genes marcadores con resistencia a antibióticos, parecería
que Monsanto está invirtiendo en esta tecnología. Monsanto
recibió una patente sobre tecnología en 2001 que “abarca
todos los métodos prácticos de fabricación de plantas
transformadas que emplean marcadores con resistencia a antibióticos”
(30). Según el Director de Seguridad Alimentaria para la Fundación
Rockefeller, “Parece ser tan solo otra piedra en el camino para
la capacidad de los investigadores del sector público de producir
plantas transgénicas con” las técnicas que hayan
escogido (31). Monsanto solicitó la patente por primera vez en
1983, pero una serie de dilaciones hizo que la Oficina de Patentes concediera
la solicitud recién en enero de 2001, mucho después que
la tecnología ya fuera de uso corriente.
La industria aduce que las alternativas a los genes marcadores con resistencia
a antibióticos están en una etapa incipiente y por lo
tanto no pueden ser utilizados comercialmente. No obstante, la realidad
es muy diferente; las alternativas existen desde hace más de
diez años. Investigaciones publicadas en 1991 describieron un
método para suprimir el gen marcador después de la inserción
genética (32); otro método fue descrito en una investigación
publicada en 1997 (33). Otros científicos han detallado recientemente
varios otros métodos para eliminar los genes marcadores (34).
La tecnología existe pero no así la voluntad de la industria.
Los
científicos también utilizan genes marcadores con resistencia
a antibióticos en cultivos sometidos a ensayos de campo y creados
en laboratorios. Una búsqueda en la base de datos de los ensayos
de campo de USDA (35) reveló, por ejemplo, que en 2001 se realizaron
542 ensayos de campo solamente con el gen NptII. Ese número refleja
el 45,5% de todos los ensayos de campo realizados ese año. Otro
caso que refleja la preocupación relativa a las reglamentaciones
inadecuadas para genes marcadores con resistencia a antibióticos
es el de una decisión reciente de las Comisiones Europeas (CE).
A pesar de la decisión de 12 de los 15 estados miembros de eliminar
un marcador específico con resistencia a antibiótico de
una variedad de maíz manipulado genéticamente antes de
que pudiera pasar al circuito comercial, las Comunidades Europeas ignoraron
la decisión de los estados miembros y aprobaron el cultivo (36).
Si no hay directrices claras para eliminar su utilización, los
genes marcadores con resistencia a antibióticos seguirán
siendo vendidos por fabricantes de alimentos manipulados genéticamente.
VI. Conclusiones y recomendaciones
Los
cultivos manipulados genéticamente en gran medida carecen de
reglamentación, y en los casos en que se han realizado ensayos
de seguridad, rara vez son sometidos al rigor de una revisión
independiente por pares. El sistema para controlar la seguridad de los
cultivos manipulados genéticamente antes de que salgan a la venta,
en lugar de hacer preguntas recién después, es débil.
Para dar credibilidad al marco regulatorio estadounidense de los cultivos
manipulados genéticamente, debe haber un sistema de aprobación
previo a la comercialización que sea amplio, riguroso y obligatorio.
Ese sistema debe examinar los riesgos que esos cultivos manipulados
genéticamente tienen para la salud humana y el ambiente. No debería
aprobarse la venta de ningún cultivo manipulado genéticamente
que contenga genes marcadores con resistencia a antibióticos.
Fuera del laboratorio esos genes no tienen utilidad alguna y plantean
riesgos importantes. Existen alternativas viables, y resulta ilógico
seguir poniendo en riesgo la salud pública sin ningún
motivo. Todos los cultivos que contengan esos genes y que actualmente
son comercializados, deberían ser rápidamente suprimidos.
Para
que los consumidores tengan conciencia de las deficientes reglamentaciones
vigentes en este país con relación a los alimentos manipulados
genéticamente, la asociación nacional State Public Interest
Research Groups ayudó a formar la coalición Genetically
Engineered Food Alert ( www.gefoodalert.org). A continuación
se transcribe la plataforma de la coalición, que imprimirá
mayor fuerza al control que estamos haciendo de los cultivos manipulados
genéticamente.
No debe permitirse la venta comercial de los ingredientes alimenticios
o los cultivos manipulados genéticamente a menos que:
1)
Ensayos de seguridad independientes demuestren que no tienen efectos
perjudiciales sobre la salud humana o el ambiente,
2)
Estén etiquetados para asegurar el derecho del consumidor a saber,
y
3)
Las empresas de la industria biotecnológica que los elaboren
se hagan responsables de cualquier perjuicio.
Notas
1 Foundation
on Economic Trends v. Johnson, 661 F. Supp. 107, 109 (D.D.C. 1986).
2 Kurt Eichenwald. “Biotechnology Food: From the Lab to a Debacle.”
New York Times. 25 de enero de 2001.
3 “Brave New Farm: The Battle Over Genetically-Altered Food.”
Center for Responsive Politics. En : http://www.opensecrets.org/alerts/v5/alertv5_34.asp
el 28 de enero de 2002.
4 C.S. Prakash. “Look Mom! No Antibiotic Resistance Marker Genes!”
disponible en http://www.biotechinfo.net/LOOK_MOM.html
5 Mercer, D.K., K.P. Scott, W.A. Bruce-Johnson, L.A. Glover, y H.J.
Flint. “Fate of free DNA and transformation of the oral bacterium
Streptococcus gordonii DL1 by plasmid DNA in human saliva.” Applied
and Environmental Microbiology. 65:6-10. 1999.
6 Schubbert, R., U. Hohlweg, D. Renz, y W. Doerfler. “On the fate
of orally ingested DNA in mice: chromosomal association and placental
transmission to the fetus.” Molecular and General Genetics. 259:569-576.
1998.
7 Debora MacKenzie. “Gut reaction.” New Scientist. 30 de
enero de 1999.
8 MAFF, Ministerio de Salud y el Ejecutivo de Escocia. “Advice
on occurrence of AAD gene in Monsanto insect-protected and Round-up
ready [sic] cottonseed.” Disponible en
http://www.foodstandards.gov/uk/maff/archive/food/novel/cotton.htm
9 MAFF, Ministerio de Salud y el Ejecutivo de Escocia. “Health
Implications of Genetically Modified Foods, Technical Annex B.”
Disponible en http://www.foodstandards.gov.uk/maff/archive/food/novel/cmocsab.htm
10 ibid.
11 Joe Cummins. “Kanamycin Still Used and Cross-Reacts with New
Antibiotcs.” Institute of Science in Society Report. 27 de mayo
de 2001. Disponible en http://i-sis.org/kanomycin.shtml
12 ibid.
13 Puede encontrarse más información en http://www.foodstandards.gov.uk/maff/archive/food/novel/acnfphp.htm
14 MAFF, Ministerio de Salud y el Ejecutivo de Escocia. “Advice
on occurrence of AAD gene in Monsanto insect-protected and Round-up
ready [sic] cottonseed.” Disponible en
http://www.foodstandards.gov/uk/maff/archive/food/novel/cotton.htm
15 Widmer, R.J. Seidler, y L.S. Watrud. “Sensitive detection of
transgenic plant marker gene persistence in soil microcosms.”
Molecular Ecology. 5: 603-613. En: Amigos de la Tierra. “Antibiotic
resistance genes in GM Foods.” Disponible en http://www.foe.co.uk/resource/briefings/antibiotic_resistant_genes.html
16 Frank Gebhard y Kornelia Smalla. “Transformation of Acinetobacter
sp. Strain BD413 by Transgenic Sugar Beet DNA.” Applied and Environmental
Microbiology. Vol. 64, No. 4. Abril de 1998.
17 Departamento de Salud y Servicios Humanos, Administración
de Alimentos y Drogas. “Statement of Policy: Foods Derived From
New Plant Varieties.” Federal Register. Vol. 57, No. 104. 29 de
mayo de 1992.
18 57 FR 22988.
19 Departmento de Salud y Servicios Humanos, Administración de
Alimentos y Drogas. “Secondary Direct Food Additives Permitted
in Food for Human Consumption; Food Additives Permitted in Feed and
Drinking Water of Animals; Aminoglycoside 3’-Phosphotransferase
II.” Federal Register. 23 de mayo de 1994.
20 ibid.
21 Departamento de Administración de Alimentos y Drogas de Estados
Unidos, Centro de Seguridad Alimenticia y Nutrición Aplicada,
Oficina de Aprobación Pre-venta. “Guidance for Industry:
Use of Antibiotic Resistance Marker Genes in Transgenic Plants.”
4 Septiembre de 1998. Diosponible en http://vm.cfsan.fda.gov/~dms/opa-armg.html
22 Chakravarthi Raghavan. “U.K. Body Warns Against Marker Genes
In Transgenic Plants.” Red del Tercer Mundo. Agosto de 1999. Disponible
en http://www.twnside.org.sg/title/1933-cn.htm
23 Declaración de la Asociación Médica Británica
sobre organismos modificados genéticamente. 18 de mayo de 1999.
Disponible en http://www.bma.org.uk
24 Asociación Médica Estadounidense. “Genetically
Modified Crops and Foods.” Diciembre de 2000. Disponible en http://www.ama-assn.org/ama/pub/article/2036-4030.html
25 FAO/OMS. “Safety Aspects of Genetically Modified Foods of Plant
Origin. Report of a Joint FAO/WHO Expert Consultation on Foods Derived
from Biotechnology, Geneva, Switzerland, 29 May-2 June 2000.”
Roma: Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación
y la Agricultura. Disponible en http://www.fao.org/es/esn/gm/biotece.htm
26 “Green Industry Biotechnology Platform Position Paper On The
Use Of Antibiotic Resistance Markers In Transgenic Crops.” 1 de
agosto de 1998. http://biotechknowledge.com/showlibsp.php3?uid=1465
27 Justin Gillis. “Biotech Firms Launch Food Ad Blitz.”
Washington Post. 4 de abril de 2000.
28 El Consejo de Información sobre Biotecnología. “The
Use of Antibiotic Resistance Markers to Develop Biotech Crops.”
4 de marzo de 2001. Disponible en http://www.whybiotech.com/en/pressrel/con715.asp?MID=18
29 Compañía Monsanto. “Clarifications Regarding
the Risks Posed By The Use Of Antibiotic Resistance Markers (ARMs) in
GM Crops And Allegations Reported In The Sunday Times.” 1 de abril
de 1999. Disponible en http://biotechknowledge.com/showlibsp/php3?uid=1464
30 Rural Advancement Foundation International. “Monsanto’s
‘Submarine Patent’ Torpedoes Ag Biotech: Monsanto &
Syngenta Monopolize Key Gene Marker Technologies.” 27 de abril
de 2001. Disponible en: http://www.biotech-info.net/submarine.html
31 ibid.
32 Emily C. Dale y David W. Ow. “Gene transfer with subsequent
removal of the selection gene from the host genome.” Proceedings
of the National Academy of Sciences, Applied Biological Sciences. Vol.
88, pág. 10558-10562. Diciembre de 1991.
33 Hiroyase Ebinuma, Koichi Sugita, Etsuko Matsunaga, y Mikiko Yamakado.
“Selection of marker-free transgenic plants using the isopentenyl
transferase gene.” Proceedings of the National Academy of Sciences,
Applied Biological Sciences. Vol. 94, pág.2117-2121. Marzo de
1997.
34 Ver por ejemplo: Andy Coghlan. “On Your Markers: New ways of
engineering plants could win over skeptics.” New Scientist. 20
de noviembre de 1999.; David Adam. “GM Cropped.” Nature.
28 de marzo de 2000. Disponible en: http://www.nature.com/nsu/000330/000330-6.html;
Anil Day. “Engineered Chloroplasts Snip Out Antibiotic Resistance
Genes.” ISB News Report. 5 de febrero de 2001. Disponible en:
http://www.isb.vt.edu/news/2001/feb01.pdf
35 http://www.nbiap.vt.edu/cfdocs/fieldtests1.cfm
36 Amigos de la Tierra, Reino Unido. “GM Food and Antibiotics.”
1999. Disponible en:
http://www.foe.co.uk/pubsinfo/infoteam/pressrel/1999/19990602123830.html
Traducción: Raquel Núñez