Un nuevo estudio
revela signos de toxicidad en un maíz transgénico, el
Mon 863, aprobado para consumo humano
Marzo 2007
Greenpeace exige la
retirada inmediata de los productos transgénicos de alto riesgo
Un grupo de
expertos del departamento de ingeniería genética de la
Universidad de Caen, Francia, ha presentado un nuevo estudio, en el
que se demuestra que las ratas de laboratorio alimentadas con un maíz
modificado genéticamente (MG) producido por Monsanto, empresa
biotecnológica, han mostrado signos de toxicidad en el riñón
y en el hígado (1).
Es la primera vez que
un producto transgénico, que ha sido aprobado para consumo humano
y animal, ha mostrado evidencias científicas de efectos tóxicos
en órganos internos.
El estudio, publicado
hoy en la revista científica “Archives of Environmental
Contamination and Toxicology”, analiza los resultados de las pruebas
de seguridad presentados por Monsanto a la Comisión Europea para
obtener la autorización de comercialización en la UE para
su variedad de maíz transgénico, MON 863 (2).
Los datos muestran
que el MON863 tiene asociados riesgos significativos para la salud;
sin embargo, la Comisión Europea concedió licencias para
comercializar este maíz tanto para el consumo humano como para
el consumo animal (3).
En España, como
en toda la Unión Europea, se permite su consumo humano y en piensos
animales.
Las evidencias incriminatorias
fueron obtenidas por Greenpeace después de un caso judicial (4),
y enviadas para ser evaluadas por este equipo de expertos encabezados
por el Profesor Gilles Eric Séralini, un experto gubernamental
en la tecnología de ingeniería genética de la Universidad
de Caen (5).
En una rueda de prensa
conjunta con Greenpeace, el Profesor Serálini afirmó que
“los análisis de Monsanto no pasarían un examen
riguroso - para empezar, sus protocolos estadísticos son altamente
cuestionables. Peor aún, la empresa omitió llevar a cabo
un estudio de las diferencias del peso de los animales y además,
datos cruciales de los análisis de orina se ocultaron en las
propias publicaciones de la empresa".
Greenpeace exige la
retirada inmediata y completa del maíz MON863 de Monsanto del
mercado global y hace un llamamiento a los gobiernos para que emprendan
una reevaluación urgente de todos los otros productos transgénicos
aprobados, y una revisión estricta de los métodos de análisis
actuales.
“Esta es la gota
que colma el vaso de la credibilidad del actual sistema de autorización
de los productos transgénicos. Ahora se sabe que un sistema diseñado
para proteger la salud humana y animal ha permitido que un producto
de alto riesgo se esté comercializando, a pesar de las claras
evidencias de sus peligros. Por tanto, necesitamos comenzar a revisar
cuidadosamente todos los productos transgénicos presentes en
el mercado, y abortar inmediatamente este defectuoso procedimiento de
aprobación”, ha declarado Juan Felipe Carrasco, responsable
de la Campaña contra los Transgénicos de Greenpeace.
Los datos en cuestión
han sido objeto de un fuerte debate desde 2003, cuando se identificaron
cambios significativos en la sangre de animales alimentados con MON863.
El maíz MON863 fue aprobado por la Comisión Europea a
pesar de la oposición de la mayoría de los Estados miembros,
los cuales expresaron su preocupación acerca de la seguridad
de este maíz. El Profesor Séralini confirma científicamente
estas preocupaciones. Tal y como afirma el estudio, “con los datos
actuales, no se puede concluir que el maíz transgénico
MON863 sea un producto seguro”. Sin embargo, el MON863 ha sido
autorizado para los mercados de Australia, Canadá, China, Japón,
México, Filipinas y EE.UU., además de la UE.
“Es un alerta
de emergencia internacional que requiere una respuesta global”,
ha concluido Carrasco. “Sólo una retirada completa de este
maíz en todos los mercados podría controlar los posibles
daños.”
Notas
1. El artículo está publicado online (www.springerlink.com/content/1432-0703)
por la revista científica Archives of Environmental Contamination
and Toxicology; y será impreso en mayo. Aquí encontrará
un resumen de Greenpeace, pdf
2. El maíz MON863
produce un nuevo insecticida llamado “Cry3Bb1 modificado”
que es capaz de matar un insecto del suelo (Diabrotica virgifera). Este
maíz transgénico también contiene un gen que codifica
una resistencia a antibióticos.
3. La Comisión
Europea concedió la licencia para emplear el MON 863 en piensos
en agosto de 2005, y posteriormente lo aprobó para consumo humano
en enero de 2006.
4. Para más
detalles consulte el informe de Greenpeace (en inglés): “El
caso MON863 – crónica de una decepción sistemática”
5. El equipo de análisis,
encabezado por el Profesor Séralini de la Universidad de Caen,
incluye expertos de la organización científica e independiente
francesa CRIIGEN.
FUENTE:
Greenpeace http://www.greenpeace.org/espana/news/un-nuevo-estudio-revela-signos