Alertan
sobre trabas a nuevas semillas transgénicas
El
Gabinete Nacional de Bioseguridad dilata los permisos
Aguerre advirtió nuevamente
sobre la demora en aprobar eventos transgénicos
La celebración
de los 20 años del Instituto Nacional de Semillas (Inase) sirvió
como escenario para recordar que desde hace unos cinco años no
se aprueban semillas genéticamente modificadas en el país,
pese a existir las normas y los mecanismos de control.
Sin embargo,
después de cumplir con todos los pasos legales, la autorización
se tranca en el Gabinete Nacional de Bioseguridad (GNBio), que integran
seis ministerios, es asesorado por técnicos especializados y
tiene la potestad de aprobar o no las solicitudes.
El Gabinete
de Bioseguridad lo integran los ministerios de Ganadería, Agricultura
y Pesca (MGAP), que lo preside; Relaciones Exteriores (RREE); Economía
y Finanzas (MEF); Industria, Energía y Minería (MIEM);
Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (Mvotma); y Salud
Pública (MSP).
Hasta fines
del año pasado había unos 13 eventos genéticamente
modificados en evaluación para la agricultura (siete de soja,
cinco de maíz y una de trigo). A la fecha ya son 17 los que están
en evaluación.
Las semillas
genéticamente modificadas aportan en la agricultura mayores rendimientos
por hectárea, al mismo tiempo que un mejor control de los insectos
que atacan las plantas. También hay eventos transgénicos
tolerantes a la sequía y otros a herbicidas los cuales permiten
controlar malezas con distintos mecanismos de acción. Algunos
eventos son apilados, es decir, que cumplen varios cometidos.
Voz
de alerta
Tiempo atrás,
el titular del MGAP, Tabaré Aguerre, criticó públicamente
la demora en aprobar nuevas semillas transgénicas y dijo que
la dilatoria es tal que es posible que cuando se aprueben ya no se usen
más porque fueron superados por nuevas tecnologías.
El viernes
pasado, durante una alocución en los 20 años de Inase,
Aguerre volvió a reiterar la crítica al decir que "hemos
generado un sistema de evaluación riguroso" pero las solicitudes
no se aprueban.
Un riesgo
es que Uruguay ya está rezagado respecto a la región,
pues en Argentina, Brasil y Paraguay ya se está usando la nueva
tecnología en semillas. Atraso respecto al uso de la biotecnología
y la genética.
"La
genética también se perjudica con esta situación",
explicó el gerente de la Cámara Uruguaya de Semillas (CUS),
Andrés Arotxarena. Agregó que "la biotecnología
está asociada a la genética y, al no aprobarse la biotecnología,
quedamos rezagados también en la posibilidad de acceder a nuevos
germoplasmas de excelente nivel".
"Hay
una cuestión ideológica y política" contra
los denominados organismos genéticamente modificados (OGM), porque
"no se está objetando un evento sino todos", comentó
Arotxarena.
27 octubre 2017
El
Observador