Cultivos de soja y la
muerte de peces en el Río Negro
Colaboración de Aler
Donadío (*) para RAPAL Uruguay
El martes 24 de junio pudimos observar
en las costas del Río Negro, a la altura de San Gregorio de
Polanco, una cantidad considerable de peces muertos, principalmente
“bagres”. Esta situación se viene repitiendo en
los últimos 3 años.

Luego de mantener una reunión
entre técnicos de la Fundación Instituto del Río
Negro con pescadores artesanales de la zona ese mismo día,
pudimos intercambiar nuestras impresiones sobre el tema y en que los
pescadores presentes aseguraban que antes no sucedía esta mortandad
de peces. Los peces muertos se encuentran totalmente “flacos”
y otro hecho importante observable por los pescadores es que ni siquiera
las gaviotas y garzas los comen.
El año pasado los pescadores
de la zona se entrevistaron con técnicos de la Dirección
Nacional de Recursos Acuáticos (DINARA) con el objetivo de
tener información de lo que estaba sucediendo, estos les respondieron
que los peces se habían muerto por hipotermia.
Cambios agrícolas
en la zona
En los últimos años
ha habido un aumento del cultivo de soja en todo el país y
nuestro departamento no ha sido la excepción. Tanto a la entrada
de San Gregorio de Polanco al costado de la ruta 43, como río
arriba a San Gregorio y en la margen opuesta en el departamento de
Durazno, se ha constatado plantaciones de soja. Este cultivo está
asociado a un paquete tecnológico de agrotóxicos conocidos
mundialmente por su toxicidad en las especies acuáticas.
Según estudios recopilados
por RAPAL Uruguay sobre exposición de agrotóxicos e
impactos sobre peces de agua dulce, argumentan técnicamente
las probables razones del por qué están sucediendo estas
mortandades con los peces del Río Negro. (1)
La nota describe que: “En
una reciente investigación llevada a cabo en Australia y publicada
por la Sociedad de Toxicología y Química Ambiental de
Estados Unidos, se abordó la relación entre la exposición
a ciertos contaminantes ambientales y la capacidad de los peces para
resistir los cambios de temperatura.
Entre los contaminantes ambientales
considerados en la investigación se encuentran el endosulfán
y el clorpirifos. Los peces elegidos representan a cuatro especies
de agua dulce provenientes de diferentes habitats de Australia.
La investigación confirmó
los indicios de varias investigaciones previas: la exposición
a diferentes concentraciones no letales de estos agrotóxicos
afectan la habilidad del pez a tolerar cambios de temperatura en el
agua.
Esto es, los peces que habitan
un curso de agua, pueden exponerse a determinados contaminantes ambientales
y no morir intoxicados, pero esa exposición disminuye sus probabilidades
de sobrevivir frente a otros cambios del ambiente como los de la temperatura”.
El cultivo de la soja transgénica
está acompañado por el uso de herbicidas, funguicidas
e insecticidas. Dentro de estos últimos se encuentran el endosulfán
y el clorpirifos. Razón por la cual tanto la muerte como la
delgadez de los peces podría estar asociarse al uso masivo
de estos agrotóxicos. (2) y (3)
Seguramente esta situación
no ha sido solamente observada por los pescadores en las costas del
Río Negro, sino también en muchos otros cursos de agua
del Uruguay.
Buscaremos en próximas
reuniones con autoridades del MGAP, profundizar en esta problemática
buscando soluciones y realizar estudios para revertir esta situación.
(*) Aler Donadío
- Director de Fundación Instituto del Río Negro (INDRA)
Junio 2008
Fuentes consultadas:
(1) http://webs.chasque.net/~rapaluy1/transgenicos/Soja/Peces.html
(2) http://pesticideinfo.org/Detail_Chemical.jsp?Rec_Id=PC33392
(3) http://webs.chasque.net/~rapaluy1/endosulfan/Hoja_Informativa.html