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Transgénicos en el Mundo.

Introducción de los cultivos transgénicos

En el año 1994 se comercializó el primer OGM en Estados Unidos. Dos años más tarde se sembró 1 millón de hectáreas de OGM en el mundo, concentrándose la mayor parte en Estados Unidos. Diez años después hay 80 millones de hectáreas de OGM sembradas principalmente en Estados Unidos, Canadá y Argentina. La controversia está centrada en los beneficios y riesgos de estos cultivos, tras doce años de comercialización y diez años de cultivo a gran escala. Los cultivos OGM utilizados a gran escala hasta ahora han sido soja, maíz, algodón, canola y árboles.

Tanto el maíz como la soja son cultivados esencialmente para fabricar concentrados para animales. Vemos aquí que el argumento de la bondad de los OGM para combatir el hambre es mentira, ya que estos productos sirven principalmente para engordar el ganado de los países ricos.

En cuanto al algodón, con las variedades transgénicas más los subsidios que reciben de su gobierno, los algodoneros estadounidenses inundan el mercado con su algodón barato, llevando a la quiebra a miles de pequeños productores de algodón de África. Una vez más, comprobamos la falsedad de los argumentos a favor de los transgénicos.

En relación a la canola o colza es una planta oleaginosa que se cultiva en Estados Unidos y Canadá. La canola 'Roundup Ready' es tolerante al herbicida Roundup: la planta sigue viva cuando todas las demás plantas mueren.

Agricultores convencionales están descubriendo que cultivos transgénicos en praderas próximas se han convertido en malezas que no reaccionan a los herbicidas porque tienen una resistencia incorporada, las llamadas superralezas. Además la canola transgénica ha contaminado los cultivos de canola no trasngénica.

En Canadá Monsanto demandó a un productor de canola llamado Perdy Schmeiser porque canola transgénica crecía en su terreno producto de la contaminación. Aunque Schmeiser no quería la contaminación, Monsanto tuvo éxito en el juicio.

The Royal Society of Canada ha advertido que la mayoría de las praderas en el país están contaminadas ahora con malezas de canola resistentes al herbicida y su remoción conlleva costos muy elevados.

Con respecto a los árboles genéticamente manipulados, se están llevando a cabo investigaciones en distintos lugares del mundo e incluso en algunos ya se están plantando.

En Chile se están llevando a cabo investigaciones en eucaliptos y pinos para resistir el ataque de las plagas y eucaliptos tolerantes a heladas. En otras partes se están investigando eucaliptos para que contengan más celulosa y en China se encuentran más de un millón de álamos transgénicos que han sido modificados para resistir a insectos.

Los impactos que pueden producir los árboles transgénicos podrían ser aun más graves que los cultivos genéticamente manipulados. Los árboles viven más tiempo que los cultivos agrícolas y esto implica que los potenciales riesgos ecológicos y de otro tipo asociados a los árboles transgénicos son mucho mayores. Otra diferencia importante es que la mayoría de los árboles no han sido domesticados y los conocimientos de los científicos sobre los ecosistemas forestales es escaso, razón que implicaría que los riesgos ecológicos son mayores que en los cultivos agrícolas.

En relación a la contaminación, es más fácil en el caso de los árboles si tomamos en cuenta que el polen viaja por cientos de kilómetros.


El 90% de los cultivos transgénicos se encuentran en Estados Unidos y Argentina, el 9% en Canadá y China. Varios países se reparten el porcentaje restante: Sudáfrica y Australia, entre otros.

Las principales empresas transnacionales que controlan los transgénicos son: Monsanto, Cargill, ADM, Bungue and Louis Dreyfuss.

Estas empresas, además de controlar casi el 100% de las semillas transgénicas, controlan el 60% del mercado de agrotóxicos, el 80% de la biotecnología del mundo, el 23% del mercado de las semillas no modificadas, el procesamiento, la distribución y la venta de los alimentos.

Aunque parezca un argumento de ciencia ficción, su objetivo es el control total de la producción de alimentos en el Mundo.

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Los transgénicos en Uruguay

En Uruguay los OGM fueron introducidos en 1998 con la soja RR, resistente al herbicida Roundup. La sociedad civil en su conjunto no tuvo la oportunidad de discutir el tema, incluyendo a las gremiales de productores, la Universidad de la República, consumidores, ONGs. Este modelo productivo impuesto desde afuera, no se discutió a nivel del Poder Legislativo, como si éste no fuera un tema de vital importancia para el “Uruguay Natural”. Una vez más los intereses de las grandes transnacionales primaron sobre la soberanía del pueblo uruguayo.

La soja transgénica se introdujo sin consultar ni evaluar sus riesgos. Desde su introducción ha habido un aumento sustancial en el área sembrada y en la siembra 2005-2006 se estima que ha alcanzado una superficie de 300.000 hectáreas, desplazando a otros cultivos como el trigo, la cebada y el sorgo. La soja es cultivada para su exportación a Europa y Asía como alimento para animales y utilizada en Uruguay en alimentos procesados como aceite, “carne y leche de soja” y alfajores entre tantos otros.

Los otros transgénicos que se cultivan en nuestro país son dos variedades de maiz (el MON 810 de la empresa Monsanto, introducido en el 2003 y el Bt 11 de Syngenta en el 2004), autorizadas para el consumo directo o a la transformación.

El avance de los transgénicos

La introducción del maíz transgénico generó resistencia por parte de la sociedad civil en su conjunto, incluyendo a autoridades de gobierno, académicos de la Universidad de la República (que objetaron su introducción hasta que se hicieran estudios científicos a nivel nacional), productores orgánicos que se verían afectados por la introducción de este cultivo transgénico y otras organizaciones no gubernamentales.

Lamentablemente, estas opiniones no fueron tomadas en cuenta y a la fecha se han sembrado 22.000 hectáreas de maíz transgénico. Peor aún, lo utilizado por la industria avícola y ganadera en el país es mucho mayor que lo cosechado, razón por la cual se importa maíz desde Argentina como grano, introduciendo así otras variedades de maíz transgénico aún no aprobadas en Uruguay.

Los impactos sociales y ambientales

A 8 años de la introducción de los OGM en Uruguay estamos en condiciones de decir que para Uruguay esto ha significado:

- Latifundización y extranjerización de la tierra por parte de empresarios argentinos y brasileños, ya que gran parte del territorio donde la soja ha sido sembrada ha sido arrendada o vendida.

- Degradación y compactación de suelos por su uso continuado (sin rotación) para la producción de soja y la consiguiente aplicación de crecientes cantidades de fertilizantes químicos, herbicidas y otros agrotóxicos.

- Uso masivo de agrotóxicos altamente contaminantes, tales como el 2,4 D, endosulfán, cipermetrina entre otros, afectando negativamente al suelo, agua y la salud de la gente

- Modificación de la matriz productiva. Tierras que eran utilizadas para cultivos como el trigo, el sorgo y la cebada, o para actividades como la ganadería ahora son usadas para el cultivo de la soja, comprometiéndose así, su posible uso futuro

- Destrucción del monte indígena, actualmente protegido por leyes que aseguran su conservación

- Pérdida de empleos por la mecanización de las tareas, que ha dado lugar a una agricultura sin agricultores y casi sin trabajadores

- Imposición de un cambio cultural en la alimentación, específicamente en los alimentos procesados, sin que la mayoría de la población esté siquiera informada. Este cambio es aún mayor entre los más pobres, a quienes se les da, como ayuda alimentaria, soja transgénica a través de la mal llamada “leche de soja” y “carne de soja”.

Con la introducción de la soja y el maíz transgénico se ha impuesto un modelo productivo y un cambio en la alimentación. La sociedad civil no ha pedido los cultivos transgénicos pero se les han impuesto, quitándole así la posibilidad de elegir y decir lo que se quiere cultivar y comer.

Quién se ha beneficiado de esta tecnología

Los principales beneficiarios has sido las compañías dueñas de las semillas, que además son las mismas que producen los agrotóxicos que se utilizan en estos cultivos. A partir del 2004 el gobierno ha autorizado a las compañías dueñas de las semillas a firmar un contrato con los agricultores por el pago de los royalties (uso de la semilla, propiedad intelectual).

La imposición de estos cultivos nos ha dejado destrucción. En cada grano de soja se va parte de la riqueza de nuestra tierra. El resultado final es la pérdida de nuestra soberanía territorial y alimentaría.

Realidad actual

Legalmente en Uruguay tenemos tres cultivos transgénicos aprobados (la soja RR y el maíz MON 810 y BT11), pero la realidad es mucho más compleja que esto. De acuerdo a la Cámara de Semilla del Uruguay, durante el 2005 entraron al país 95.000 toneladas de maíz como grano desde Argentina. Esas semillas fácilmente podrían haber sido semillas de las variedades de maíz transgénico aprobadas en Argentina (maíz RR y GA 21). El maíz que entra como grano en principio es solo para alimentar a los animales, pero es muy probable que una parte de éste es plantada, por lo tanto la contaminación puede ser aun peor.

¿Qué productos contienen ingredientes genéticamente manipulados?

El problema para saber cuales de los alimentos que consumimos contienen productos derivados de OGM es que las etiquetas no lo indican. Sí podemos decirlo de todos los alimentos procesados que incluyen lecitina de soja. De acuerdo al Instituto Nacional de Semillas toda la soja plantada en Uruguay es transgénica. También tenemos maíz dulce transgénico que es usado para el consumo directo y maíz para alimentar a los animales (cuya carne, huevos o leche es luego consumida por la población).

Los uruguayos ya estamos comiendo OGM y sus derivados. Los transgénicos ya están en nuestro país, en nuestros campos y en nuestras mesas sin que tengamos acceso a la información o al derecho de elegir.

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Diez razones para decir NO a los transgénicos

1.- Nadie tiene derecho a patentar la Vida. Los recursos naturales pertenecen a la Humanidad.
2.- Utilizar, conservar e intercambiar semillas es un derecho fundamental y vital. Nadie nos lo puede quitar, ya que asegura la soberanía alimentaria
3.- Los transgénicos aumentan el uso masivo de los agrotóxicos
4.- Los cultivos transgénicos son un peligro para el equilibrio ecológico.
5- Implican graves riesgos a nuestra salud, de una magnitud aun desconocida.
6.- Los transgénicos fomentan la desaparición de los pequeños y pequeñas productoras.
7 Los transgénicos escapan de los mecanismos naturales de control biológico
8 Los transgénicos generan pérdida de empleos en el campo por la mecanización que implican
9.- Los transgénicos no pueden coexistir con la agricultura agroecológica
10.- Los transgénicos sirven a los intereses económicos de una minoría pero van en contra del desarrollo sostenible de la humanidad

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¿Cómo enfrentar la invasión de los trangénicos?

Tenemos que actuar:

Sensibilizarnos:

… informarnos e informar a los demás para crear un movimiento social en contra de los transgénicos organizando charlas y debates. Compartir este cuadernillo con amigos, amigas y familiares es un buen comienzo!

… hacer campañas nacionales e internacionales: oponiéndose a la generación de organismos genéticamente modificados.

… construir alternativas que demuestren que no queremos, no necesitamos y ni hemos pedido los transgénicos. De ello depende nuestra soberanía alimentaria, nuestra salud y nuestro ambiente.
Exigir:

… al Gobierno que prohíba la liberación al ambiente de nuevos cultivos transgénicos y la reconsideración de los cultivos transgénicos ya autorizados para revertir la situación actual, apuntando a la eliminación total de los cultivos transgénicos

… a las autoridades competentes una evaluación de los impactos económicos, sociales y ambientales que ha causado la introducción legal e ilegal de estos cultivos.

… el etiquetado obligatorio de los alimentos que contengan transgénicos o sus derivados para que se respete el derecho a saber y elegir.

Exigir:

… al Gobierno que prohíba la liberación al ambiente de nuevos cultivos transgénicos y la reconsideración de los cultivos transgénicos ya autorizados para revertir la situación actual, apuntando a la eliminación total de los cultivos transgénicos

… a las autoridades competentes una evaluación de los impactos económicos, sociales y ambientales que ha causado la introducción legal e ilegal de estos cultivos.

… el etiquetado obligatorio de los alimentos que contengan transgénicos o sus derivados para que se respete el derecho a saber y elegir.

Elegir

No comprar productos que tengan ingredientes transgénicos o sus derivados. Por ejemplo: lecitina, aceite, ni la mal llamada carne y leche de soja

Escribir a los supermercados para expresar que no queremos productos transgénicos.

Llamar a las empresas que fabrican alimentos para preguntar si tienen ingredientes transgénicos (los alimentos procesados casi siempre tienen un número de teléfono gratuito de atención al cliente. Llame, pregunte y manifieste su oposición a esos productos).

Apoyar

Practicar y apoyar la agricultura orgánica.

Comprar productos orgánicos, ya que las normas de producción orgánica prohíben el uso de transgénicos.

Fomentar el uso e intercambio de semillas criollas por medio de bases de datos sobre semillas, feria de semillas criollas e intercambios entre productores.

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Bibliografía

Gonick, Larry & Wheelis, Mark (1991). The cartoon guide to genetics, Estados Unidos

Instituto del Tercer Mundo (2004). Seguridad de la biotecnología. Las inquietudes abarcan de lo científico a lo socioeconómico. Revista del Sur 153-154, Julio-Agosto
http://www.redtercermundo.org.uy/revista_del_sur/texto_completo.php?id=2539

Lang, Chris (2004). Árboles genéticamente modificados La amenaza definitiva para los bosques. Montevideo, Movimiento Mundial por los Bosques
http://www.wrm.org.uy/temas/AGM/libro.html

Pinheiro, Sebastiao (2004).- Historia de los plaguicidas. UITA y RAPAL
http://webs.chasque.net/~rapaluy1/publicaciones/Historia.htm

Red del Tercer Mundo (2003).- Lim Li Lin & Chee Yoke Heong. Informe de Pusztai refuerza necesidad de tener más precaución con los alimentos GM. Servicio Informativo sobre Bioseguridad de la Red del Tercer Mundo, 18 de Setiembre - http://www.redtercermundo.org.uy/texto_completo.php?id=80

Ribeiro, Silvia (2004).- Para Monsanto todos somos criminales, Publicaciones y noticias Grupo ETC 25 de mayo -
http://www.etcgroup.org/article.asp?newsid=459

Algunas partes del presente material tomaron como base el librillo ¨Transgénicos en Costa Rica¨ Agradecemos a COPROALDE (Coordinadora de Organizaciones con Proyectos Alternativos de Desarrollo), CEDECO (Corporación para la Educación y Desarrollo Costarricense) y al Foro Emaús.

Esta publicación fue posible gracias al apoyo de la Fundación Siemenpuu, Sociedad Sueca para la Conservación de la Naturaleza, Rausing Trust e Hivos.

Edición a cargo de RAP-AL Uruguay
Concepto: María Isabel Cárcamo
Diagramación: Flavio Pazos
Dibujante: Joaquín Oliver - Juaco072000@hotmail.com