Pequeños productores
y vecinos de Canelones se manifiestan por un NO rotundo a la soja
transgénica
El día 15 de julio se realizó
en la Capilla de Cuchilla de Rocha, localidad de Sauce, Departamento
de Canelones una reunión con la presencia de un centenar de
vecinos y vecinas productores frutícolas y hortícolas,
apicultores, integrantes de la comisión de fomento de la Escuela
Rural Nº 16 y pobladores del Sauce junto con autoridades locales
y departamentales de la junta local, la Intendencia de Canelones y
del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca.
La reunión tuvo como objetivo
conocer más sobre los efectos de la soja transgénica
y manifestar a las autoridades presentes la preocupación sobre
el avance de este cultivo en la zona.
La inquietud y la reacción
de la comunidad del Sauce se origina en la proyección para
fines del 2008, del agronegocio de la soja RR transgénica,
impulsado por la empresa CALPRYCA en consorcio con Agronegocios del
Plata (ADP). ADP es una de las empresas más importantes en
materia de producción y comercialización de granos en
Uruguay, que además está asociada a la empresa Grupo
Los Grobo de Argentina, siendo la multinacional Monsanto una de las
empresas proveedoras de insumos y semillas.
Los participantes de dicha reunión
evaluaron los impactos negativos que este cultivo provoca y concluyeron
que este tipo de desarrollo es insustentable para dicha zona y para
el resto del Departamento de Canelones. Durante la reunión
se pronunciaron con un mayoritario NO a la implementación del
monocultivo de soja transgénica en la zona de la cuchilla de
Rocha y consideraron imperativo que las autoridades involucradas en
el desarrollo rural de Canelones asuman una postura y medidas claras
en el tema.
La autoridad responsable de Desarrollo
Rural de la Intendencia Municipal de Canelones comunicó que
se está estudiando, junto con la Dirección Nacional
de Medio Ambiente, la posibilidad de prohibir las fumigaciones aéreas
en Canelones. También agregó que a través de
las Mesas de Desarrollo Rural y del Programa de Producción
Responsable se podría aplicar y fiscalizar el buen uso de suelos
y aguas.
La medida de prohibir las fumigaciones
aéreas es un paso positivo a destacar, pero lamentablemente
ésta no impedirá la expansión del cultivo de
la soja transgénica en Canelones y las aplicaciones de los
agrotóxicos asociados a este cultivo se realizarán en
forma terrestre con grandes maquinarias que pasan una y otra vez por
el terreno, dejando sus huellas de destrucción, erosión
y contaminación.
Recientemente el subsecretario
del Ministerio de Ganadería, Ing. Agr. Berterreche, ha señalado
que se establecerán algunas restricciones ambientales en relación
a este cultivo: "No se va a permitir plantar soja sobre soja
y se va a establecer una rotación que incluya pasturas, para
combinar la ganadería con la soja". La Diaria (15
julio 2008)
Ambas medidas muestran un claro
reconocimiento de los efectos negativos de este cultivo y servirán
para mitigar algunos de los efectos más destructivos asociados
a este cultivo. Sin embargo, no abordan el tema central del modelo
del monocultivo de soja, que resulta en graves impactos sociales y
ambientales, tales como la expulsión de la población
rural, la concentración de la tierra, el empobrecimiento de
los suelos y la contaminación de suelos y aguas.
La protección de suelos
y aguas solo será posible si se apuesta a una producción
diversificada y no asociada a un paquete tecnológico como el
de la soja transgénica que quiere instalarse en la zona, donde
los pobladores se han manifestados en contra de este cultivo y apuestan
a una diversificación de cultivos asociados a actividades como
la apicultura, la viticultura, la ganadería y la lechería.
El pronunciamiento de estos pobladores
no es un hecho aislado; se escucha en distintas localidades del país,
donde los productores familiares apuestan a quedarse en sus campos
y a no ser invadidos por las multinacionales del agronegocio. Es hora
de apoyarlos.
RAPAL Uruguay
Julio 2008