Entra
en vigor el Convenio de Rotterdam
¿Qué
es la convención de Rótterdam (PIC)?
Entra en vigor el Convenio
sobre comercio de plaguicidas y productos químicos peligrosos
24 de febrero de 2004 -- Hoy entra en vigor el Convenio de Rotterdam
sobre Procedimiento de Consentimiento Fundamentado Previo (CFP) aplicable
a ciertos plaguicidas y productos químicos peligrosos objeto
de comercio internacional.
24 de febrero de 2004, Roma/Ginebra - Hoy entra en vigor el Convenio
de Rotterdam sobre Procedimiento de Consentimiento Fundamentado Previo
(CFP) aplicable a ciertos plaguicidas y productos químicos
peligrosos objeto de comercio internacional.
De ahora en adelante el Convenio será legalmente vinculante
para los países firmantes.
Según afirmó Klaus Töpfer, Director ejecutivo del
Programa de la Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) "este
Convenio permitirá a los países en desarrollo evitar
muchos de los errores mortales acaecidos en las décadas pasadas
cuando las personas eran menos conscientes de los peligros de los
productos químicos tóxicos".
"De ahora en adelante todos los países podrán beneficiarse
de las oportunidades que ofrecen los plaguicidas y los productos químicos
asegurándose, al mismo tiempo, que su uso es compatible con
la protección del medio ambiente", añadió.
Reducir los riesgos
"En muchos países en desarrollo no existen las condiciones
para el uso seguro de plaguicidas altamente tóxicos y su empleo
incorrecto hay causado continuos daños a la salud de los agricultores
y el envenenamiento del medio ambiente" añadió
Jacques Diouf, Director General de la Organización de las Naciones
Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
"La FAO reconoce que
para conseguir dar respuesta a la demanda creciente de producción
de alimentos, seguirá siendo necesario el uso de los plaguicidas.
El Convenio de Rotterdam es un instrumento fundamental para reducir
los riesgos asociados al uso de plaguicidas".
"El Convenio ayudará
a los países a evitar el uso de plaguicidas que constituyen
una amenaza para la salud y el medio ambiente, y la de los plaguicidas
altamente tóxicos que no pueden ser manejados con seguridad
por los pequeños agricultores de los países en desarrollo.
El tratado promueve la agricultura sostenible en un medio ambiente
más seguro, contribuyendo de ese modo al aumento de la producción
agrícola y la lucha contra el hambre, las enfermedades y la
pobreza", subrayó Diouf.
Uso más seguro de
las sustancias químicas
El Convenio de Rotterdam, con el apoyo de FAO y PNUMA, permite a los
países importadores decidir cuáles son los productos
químicos potencialmente peligrosos que quieren recibir y excluir
aquellos que no pueden gestionar con seguridad.
En el caso de comercio autorizado, las normas de etiquetado e información
sobre los efectos potenciales en la salud y el medio ambiente fomentarán
un empleo más seguro de los productos químicos.
El Convenio se puso en marcha
con carácter voluntario en septiembre de 1998 como Procedimiento
provisional de Consentimiento Fundamentado Previo.
El Convenio comprende en un principio 27 substancias químicas,
pero ya hay otros quince plaguicidas señalados para ser incluidos
en la lista durante la primera reunión que celebre la Conferencia
de las Partes del Convenio (CdP) a finales de 2004, en Ginebra.
La lista incluye una amplia gama de plaguicidas altamente tóxicos
que se venden en el mercado internacional, tales como el paratión
y el monocrotofos, así como cinco formas de amianto, como el
amianto crisotile, que supone más del 90 por ciento del amianto
actualmente en circulación.
La experiencia adquirida
en la evaluación de estos productos químicos facilitará
que se añadan otras sustancias en el futuro.
70.000 productos químicos
en el mercado
En la actualidad hay más de 70.000 productos químicos
disponibles en el mercado y cada año se introducen 1 500
nuevos. Estas cifras plantean un grave reto para muchos gobiernos
a la hora de controlar y manejar estas substancias potencialmente
peligrosas.
Muchas substancias que están prohibidas o severamente limitadas
en los países industrializados se siguen comercializando y
empleando en las naciones en desarrollo.
El Convenio cubre los siguientes
22 plaguicidas peligrosos:
2,4,5-T, aldrín, captafol, clordano, clordimerform, clorobencilato,
DDT, 1,2-dibromoetano (EDB), dieldrín dinoseb, fluoroacetamida,
HCH, heptacloro, hexaclorobenceno, lindano, compuestos de mercurio,
pentaclorofenolo, además de algunas fórmulas de metamidofos,
metilo-paratión, monocrotophos, paratión y fosfamidón.
En septiembre de 1998 se incluyeron en el procedimiento transitorio
del ICP seis plaguicidas adicionales: binopacril, toxafeno, óxido
de etileno, cloruro de etileno, monocrotofos y DNDC, una fórmula
de plagacida altamente tóxico: un preparado en polvo que contiene
una combinación de benomyl (igual o superior a 7 por ciento),
carbofuran (igual o superior a 10 por ciento) y thiram (igual o superior
a 15 por ciento).
y cinco substancias químicas de origen industrial:
crocidolite, bifenilos polibromatados (PBB), bifenilos policlorinados,
(PCB), terfenilos policlorinados (PCT) y trisfosfato (2,3 dibromopropilo).
Desde septiembre de 1998 también forman parte del procedimiento
transitorio del ICP cuatro substancias químicas de origen industrial
adicionales: cuatro tipos de amianto como la amosita, antofilita,
actinolita y tremolita.
Personas de contacto:
Erwin Northoff
Oficina de prensa de la FAO en Roma
erwin.northoff@fao.org
(+39) 06 570 53105
Michael Williams
Encargado de información del PNUMA en Ginebra
michael.williams@unep.ch
(+41) 22 917 8242/8196/8244
móvil (+41) 79 409 1528