número 231-setiembre-2025 |
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Boletín electrónico de RAP-AL Uruguay |
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Paraquat, herbicida muy tóxico en la mira por RAPAL Uruguay El Paraquat, a menudo comercializado con diferentes nombres comerciales como Gramoxone, Sauquat, Gea Paraquat, Genquat entre otros, es uno de los herbicidas y desecante de contacto, no selectivo y de amplio espectro utilizado en nuestro país. Su ingrediente activo es el Dicloruro de Paraquat, un concentrado soluble altamente tóxico que se disuelve completamente en agua al diluirse. El Paraquat es de uso restringido debido a su alta toxicidad y peligrosidad para las personas y el ambiente. Causa numerosos problemas de salud y muertes humanas cada año por exposición. En el suelo, los residuos de
Paraquat tienen alta persistencia, y en el agua permanece hasta por 10
días. Posee una alta toxicidad en aves, organismos acuáticos
y es moderadamente tóxico para abejas, según se informa
la FAO en su Base
de Datos de Propiedades de Plaguicidas (PPDB por sus siglas en inglés). |
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Ante baja global de precios de plaguicidas altamente contaminantes, el presupuesto incluye medida para “desplazar” su uso por Camila Méndez Artículo del presupuesto busca que algunos plaguicidas paguen Imesi; mientras autoridades sostienen que sus precios “están bajando” y que se necesitan herramientas para “promover la transición del sector agropecuario hacia modelos más sostenibles”, las gremiales agropecuarias manifiestan su rechazo. Tabaco, combustibles, bebidas alcohólicas, bebidas sin alcohol, cosméticos y vehículos son algunos de los productos que actualmente están gravados con el impuesto específico interno (Imesi). El nuevo artículo 468 de la ley de presupuesto, que se encuentra en el apartado del Ministerio de Ambiente y bajo estudio parlamentario, propone incorporar a la lista determinados plaguicidas, herbicidas y fungicidas. En concreto,
los agroquímicos que se propone que paguen Imesi son las “sustancias
activas de alta peligrosidad utilizadas en productos fitosanitarios comprendidos
en las categorías 1a o 1b, según la clasificación
toxicológica de la Organización Mundial de la Salud (OMS)”,
y también “otros productos no comprendidos en las categorías
anteriores que establezca el Poder Ejecutivo” en base a “previa
evaluación técnica”. Las sustancias bajo las categorías
1a del documento Clasificación recomendada por la OMS de los plaguicidas
por el peligro que presentan corresponden a plaguicidas “sumamente
peligrosos”, mientras la 1b refiere a aquellos considerados “muy
peligrosos”. La normativa que espera ser aprobada incluye “los
productos fitosanitarios y cualquier otro producto que contenga las sustancias
activas”. |
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Disruptores endocrinos y evidencia científica por RAPAL Uruguay Los disruptores endocrinos son sustancias químicas que alteran el equilibrio hormonal del organismo, interfiriendo con las funciones naturales del sistema endocrino y pudiendo causar efectos adversos en la salud reproductiva, el desarrollo, el metabolismo y el neurodesarrollo. Estos compuestos pueden imitar, bloquear o modificar la acción de las hormonas naturales y se encuentran en el aire, el agua y diversos productos de consumo diario, como plásticos, cosméticos, plaguicidas y alimentos procesados. Algunas de estas sustancias son los parabenos y ftalatos, químicos usados en productos cosméticos de cuidado personal, alimentos y plásticos, los cuales pueden actuar como disruptores endocrinos, afectando el equilibrio hormonal. Los parabenos funcionan como conservantes para alargar la vida útil de los productos, mientras que los ftalatos se usan para dar flexibilidad a los plásticos y como fijadores en las fragancias. Ambos pueden ser perjudiciales
para la salud, con preocupaciones relacionadas con el cáncer de
mama y la disfunción reproductiva. |
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¿Quién necesita más papel y celulosa? por WRM Las mentiras de las empresas detrás de la expansión de plantacionesindustriales de árboles. Introducción Las empresas de plantaciones industriales de árboles intentan hacernos creer que el mundo está destinado a un creciente consumo de productos de celulosa y papel como consecuencia inevitable del desarrollo. Estas empresas afirman que su función consiste en satisfacer esa demanda en constante crecimiento mediante la expansión de sus plantaciones y la construcción de más plantas industriales para procesar madera y convertirla en pulpa (o pasta) de celulosa. Detrás de este argumento, los principales beneficiarios son los propietarios de esas empresas, a menudo multimillonarios, mientras que las comunidades y sus territorios quedan librados a su suerte, soportando sobre sus espaldas las destructivas consecuencias.1 A nivel mundial,
las plantaciones industriales de árboles pasaron de ocupar 75,2
millones de hectáreas en 1990 a 131 millones en 2020; hoy en día,
es probable que ese número sea mayor. Se trata de plantaciones
que, en su mayoría, se destinan a la producción de celulosa
y papel.2 ¿Pero es realmente el aumento de la demanda el principal
motor de esta enorme expansión, principalmente en el Sur global? |
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Los efectos de los disruptores endocrinos en nuestra salud y el medio ambiente por DW Español Los llamados disruptores endocrinos que se liberan, por ejemplo, del plástico, como el Bisfenol-A y los ftalatos, afectan nuestro equilibrio hormonal y el de los animales. Además se relacionan con distintas enfermedades como la diabetes, la pérdida de fertilidad y con determinados casos de cáncer. |
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