La apuesta de la UE por los drones para reducir pesticidas

En otras medidas contempladas en el paquete Ómnibus X, la UE quiere levantar la prohibición, vigente desde hace décadas, de la fumigación aérea con pesticidas, y permitir el uso de drones de manera precisa.

En otros países, el uso de drones para aplicar pesticidas ya es habitual, como se puede ver aquí en un campo de arroz en China.Imagen: CFOTO/IMAGO

En teoría, la idea no suena mal: en lugar de usar tractores para pulverizar pesticidas en grandes cantidades sobre los campos, los drones podrían rociar herbicidas, fungicidas e insecticidas con precisión solo donde sean realmente necesarios.

Al fin y al cabo, los drones son capaces de escanear un campo, identificar las zonas infestadas y tratarlas de manera selectiva. Esto reduciría el uso de pesticidas, según el paquete legislativo de la UE Ómnibus X, que apuesta por reducir a la mitad el consumo de pesticidas químicos para 2030.

Drones no reducen automáticamente el uso de pesticidas

«Creo que es fundamental diferenciar, en términos de regulación, la fumigación con drones de la aplicación aérea tradicional», comenta a DW Thomas Daum, economista agrícola y ecólogo humano de la Escuela de Estudios Globales de la Universidad de Gotemburgo, quien estudia las nuevas tecnologías y su impacto en la agricultura.

Sin duda, el experto ve potencial en el uso de drones para responder con mayor eficacia y rapidez, «incluso en suelos húmedos o terrenos de difícil acceso», y «por otro lado, esa flexibilidad reduce las barreras para el tratamiento y, por lo tanto, podría en general conducir a una fumigación más frecuente».

Ómnibus X: ahorrar costos administrativos y dinero

Pero lo que en realidad preocupa a muchos investigadores son los plaguicidas químicos, porque Ómnibus X no solo busca facilitar el uso de drones de fumigación, sino también reestructurar por completo los mecanismos de aprobación de plaguicidas.

Cuando el Consejo Europeo aprobó Ómnibus X, en mayo de 2026, un grupo de investigadores de 27 instituciones de investigación europeas expresó duras críticas. Una de ellas proviene de Carsten Brühl, biólogo del Instituto de Ciencias Ambientales de la Universidad Técnica de Kaiserslautern-Landau (RPTU), quien estudia los efectos de los plaguicidas en el medio ambiente. Brühl califica Ómnibus X como un «paquete de desregulación».

Actualmente, la UE aprueba los principios activos de los plaguicidas por un periodo de diez años. Transcurrido dicho plazo, los fabricantes pueden solicitar la renovación y deben presentar nuevos datos sobre la seguridad del principio activo. Desde su implementación en 2011, 59 sustancias activas no han vuelto a ser autorizadas para su comercialización por ser potencialmente dañinas para la salud humana y el medio ambiente.

El objetivo principal del paquete Ómnibus X es reducir los costos administrativos, simplificar los trámites burocráticos y garantizar un trato justo a las empresas, promoviendo al mismo tiempo una competencia leal, según el comunicado de prensa de la UE.

Omnibus X perjudicará a personas y al medio ambiente

Sin embargo, científicos europeos critican la posibilidad, con el nuevo paquete, de que muchos principios activos se aprueben indefinidamente y que se omitan las reevaluaciones periódicas.

Además, los periodos de transición tras la expiración de la aprobación, se extenderán de 18 meses a tres años. Carsten Brühl califica esto de «negligente», ya que implica que incluso los principios activos sospechosos de ser perjudiciales para la salud pueden permanecer en el mercado, como es el caso del glifosato.

Los datos científicos sobre plaguicidas son, de todas maneras, incompletos. El experto explica que se corre el riesgo de que en el momento de la aprobación de un principio activo no esté claro cómo se comporta a largo plazo, en diferentes condiciones ambientales y en combinación con otros plaguicidas. Por eso, las reevaluaciones periódicas son tan importantes.

Brühl está seguro de que la nueva legislación de la UE no contribuirá a reducir el uso de pesticidas. Pero hay otra alternativa, totalmente libre de pesticidas, la llamada «gestión integrada de plagas», un concepto adoptado por la legislación alemana en 2012.

Poco después de que el Consejo de la UE aprobara Ómnibus X, con su nueva normativa sobre drones y pesticidas, el comité asesor científico del Plan de Acción Nacional para el Uso Sostenible de Productos Fitosanitarios recordó al Gobierno Federal Alemán su propia ley en un comunicado, cuyo autor principal fue Carsten Brühl.

Los investigadores señalan que el concepto alemán de gestión integrada de plagas incorporado en su ley contempla el uso de pesticidas sintéticos solo como último recurso. Ademá, trata de garantizar el rendimiento y la calidad, pero también minimizar las consecuencias negativas para los seres humanos y la naturaleza.

Por otro lado, la gestión integrada de plagas toma en cuenta ciertas rotaciones de cultivos y los cultivos mixtos. Y apunta la posibilidad de controlar plagas atrayendo a depredadores naturales con franjas florales o setos, así como eliminar las malas hierbas de manera mecánica.

El problema es que la fumigación con plaguicidas suele ser la opción más rápida y, por lo tanto, más económica. Pero lo cierto también es que los monocultivos y los ecosistemas agrícolas alterados por plaguicidas son más vulnerables a las cambiantes condiciones ambientales. Esto pone en peligro la seguridad alimentaria, afirma Carsten Brühl, «porque se cuenta con un sistema que no puede hacer frente al cambio climático«.

Julia Vergin

Fuente: DW